El Real Madrid ha arrancado el curso 2025/2026 con muchos cambios en el equipo, inaugurando de verdad la etapa de Xabi Alonso, pero en otro tipo de cuestiones las cosas se mantienen. Así ocurre, por ejemplo, con el tratamiento que el club le da Movistar Plus+ y DAZN en relación a las previas de los partidos en el Santiago Bernabéu. Desde 2023, en Concha Espina optaron por vetar toda entrada a los medios que retrasmiten los choques de los blancos durante la previa y el post.
Y, según indica ‘El Confidencial Digital’, es una situación que se mantendrá durante esta temporada, intensificándose la guerra que el Madrid tiene abierta con la Liga desde que se aprobaron los nuevos derechos de televisión, que contó con la negativa de la entidad que preside Florentino Pérez, llegando incluso a interponer una querella. El ‘ingenio’ de Javier Tebas le hizo perder entonces al Madrid 13 millones de euros y las decisiones de la Liga no han podido ser más perjudiciales para los merengues.
Así pues, las previas dentro del nuevo Bernabéu continuarán reservadas en exclusiva para Realmadrid TV, que ha renovado su equipo de colabores y ya pudimos ver hace unos días cómo José Antonio Luque, periodista veterano que se forjó entre Antena 3 y Telecinco, formaba parte del elenco en el que son rostros populares de la cadena Jesús Alcaide, Miguel Ángel Muñoz y Álvaro de la Lama. El Madrid ya lleva años desconfiando -y con razón- del trato que se le dan en el resto de medios y se ha blindado ante este tipo de abrazos tipo oso.
El Madrid ya avisó a la Liga hace dos temporadas de esta medida que, en puridad, le está permitida, puesto que en un Estado de derecho está más que recogido el derecho de admisión. Asimismo, desde Chamartín han advertido que jamás el hecho de este veto en la previa y el post de los partidos ha afectado a la calidad de las retransmisiones en el Bernabéu. No obstante, la Liga sí que dijo entonces que acudiría a los tribunales.
El Madrid se protege
El Real Madrid ha decidido desde hace tiempo apostar por una política propia de comunicación, una medida que fue a más con el estallido del ‘caso Negreira’, luego agravado por todo el trato de favor que, desde las instituciones que rigen nuestro fútbol y hasta por parte del poder político, ha seguido teniendo el Barcelona. Los culés hacen y deshacen a su antojo, mientras el resto debe cumplir con las normas vigentes.
Realmadrid TV se ha convertido en un potente altavoz en estos años de desidia y negligencia por parte de muchos que retrata perfectamente la catadura moral y profesional en la que nos hallamos. No hay mejor defensa que reforzar la singularidad y la naturalidad del canal oficial del club, limitando la presencia de Movistar y DAZN que sólo están para esquilmar a una audiencia cada vez más menguante con unos precios abusivos mientras los salarios están estancados y el nivel de pobreza es más que palpable. Tanto económica como futbolística. Lo llaman un bonito espectáculo, cuando sólo es la Liga.