La selección turca ha arrancado con buen pie la fase de clasificación para el Mundial 2026, que se disputa el próximo verano en Estados Unidos, México y Canadá. La primera piedra de toque fue Georgia, combinado que claudicó por 2-3 tras la enésima exhibición de Arda Güler bajo la casaca de su país.
El jugador madridista, en el primer choque rumbo a la cita mundialista, añadió a la mochila un total de 86 minutos sobre el terreno de juego. Titular y líder irrefutable bajo las comandancias del preparador Vincenzo Montella, Arda abrió la veda frente a los georgianos.
Durante los primeros compases, el ex del Fenerbahçe logró agitar el avispero. Desde la esquina del córner dio forma a un centro catedrático que aprovechó Muldur a fin de trasladar el 0-1 al luminoso del Boris Paichadze Dinamo Arena de Tiflis.
Ahí no acabó el recital del pupilo de Xabi Alonso. Y es que, estuvo cerca de ver puerta a lo largo del primer acto. Además, participó en la jugada de la segunda diana de los suyos. Activo y omnipresente por todas los cotos del terreno de juego, Güler se convirtió en el verdugo del cuadro anfitrión.
Los aficionados otomanos que pudieron vislumbrar el choque de cerca volvieron a ver la versión más centelleante de Arda. Un nivel bárbaro que le ha incrustado de lleno en el once del Real Madrid: ha sido de la partida en los encuentros ligueros ante Osasuna, Real Oviedo y Mallorca.
Curiosamente, el siguiente rival de la perla blanca es La Roja de Luis de la Fuente (domingo, 20.45 horas, La 1). Se verá las caras ante sus compañeros Dani Carvajal y Dean Huijsen, quienes tendrán que andar con pies de plomo en la defensa para frenarle.