La llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo del Real Madrid parece haber acabado con todos los problemas del equipo. La goleada ante el Mónaco sirvió incluso para hacer las paces con el Bernabéu. Sobre ello ha hablado Santi Cañizares y parece que él no lo ve del todo claro.
Hay que recordar que Arbeloa se estrenó en el primer equipo del Real Madrid en el duelo copero frente al Albacete. Fue una noche aciaga donde el equipo rindió a un nivel muy bajo. Y acabaron eliminados, algo que Cañizares no ha olvidado y ha querido destacar.
El cambio del Real Madrid que no convence a Cañizares
El ex portero del Real Madrid ha destacado las diferencias entre la eliminación copera y el debut en Champions. “Lo que no es normal es que hace una semana se juegue en Albacete un partido de bochorno y ayer se juegue un partido prácticamente perfecto” empezaba comentando Cañizares.

Ha añadido que “no hay un entrenador ni un jugador que sea capaz de pasar en una semana de 0 al 100 salvo que las circunstancias externas lo provoquen”. Esas circunstancias existieron según Cañizares, por lo que rebaja la euforia con el Real Madrid de Arbeloa.
Los motivos de Cañizares para rebajar la euforia
Es cierto que el Real Madrid goleó al Mónaco por un contundente 6 a 1 que encarrila el To 8 en Champions. Vinicius realizó un partidazo, marcó como también lo hicieron Mastantuono y Mbappé. Y la sintonía entre el público y el equipo pareció rebajar las tensiones de semanas atrás.

Pero para Cañizares hay que tener en cuenta que “el Mónaco lleva un inicio de año muy pobre y facilita las cosas. Hay una situación que revienta todo y es que se pone muy pronto por delante el Madrid”. Ese es el motivo por el que rebaja la euforia con Arbeloa.
Arbeloa tiene un examen pendiente
El Real Madrid ha logrado vencer al Levante y al Mónaco en dos partidos en el Bernabéu. Sin embargo, tendrá un importante examen que superar este próximo sábado. El duelo ante el Villarreal servirá para medir realmente la influencia de Arbeloa.
En primer lugar porque es un partido frente a un equipo que está disputando la Champions. Además jugarán a domicilio en La Cerámica, una de las cuentas pendientes. Y es que lejos de su estadio es donde los merengues han firmado sus peores partidos esta campaña.