El Real Madrid ganó ayer por 2-1 al Rayo Vallecano en un partido muy igualado. Hubo una expulsión clara, 9 minutos de añadido y un penalti muy claro a escasos minutos de finalizar el encuentro. Eso hizo que una parte del antimadridismo se quejase por un su puesto beneficio arbitral hacia el Real Madrid en el encuentro. Pero si uno ve todas las imágenes sin la bufanda de su equipo al cuello, debería estar de acuerdo con las decisiones del árbitro.
Según la información de Mundo Deportivo, Isidro Díaz de Mera, árbitro del Real Madrid – Rayo Vallecano, cumplió con todos los criterios de añadido que el Comité Técnico de Árbitros puso a todos los colegiados. Por lo tanto, no debería haber ninguna queja de los 9 minutos de añadido, porque se perdió ese tiempo durante la segunda mitad.
‼️⏱️ La EXPLICACIÓN del TIEMPO AÑADIDO en el BERNABÉU.
👉 @JuanfeSanzPerez desgrana el todo el tiempo perdido durante el Real Madrid-Rayo.
😅 Las caras de @jotajordi13… pic.twitter.com/LjdkRubKpw— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) February 2, 2026
Está todo calculado
Juanfe Sanz, árbitro y periodista de El Chiringuito, llegó al programa con todos los cálculos hechos del tiempo que se perdió en la segunda mitad del Real Madrid – Rayo Vallecano. De esta manera, demostró que cumplió con todos los requisitos marcados por el CTA a la hora de añadir tiempo. Los madridistas aplaudieron esta intervención, pero los que estaban situados en el lado culé no quisieron escucharle.

No engañan a nadie
Por mucho que lloren e intenten decir que el Real Madrid robó al Rayo Vallecano… Nadie se lo cree. Las personas tienen ojos y han visto las jugadas, que no tienen ningún tipo de polémica. Es una expulsión clara al jugador visitante, al igual que es un penalti claro sobre Brahim Díaz. Son errores de los futbolistas, pero son acciones merecedoras de la decisión que tomó Isidro Díaz de Mera.
Lo que realmente les molesta es que el Real Madrid ha conseguido los 3 puntos en un partido en el que ha jugado muy mal a fútbol y pudo haber empatado o incluso perdido. Eso es lo que realmente duele a una gran parte de este país, que odia al Real Madrid. De momento, el club blanco sigue vivo en LaLiga, a pesar de que no haya demasiadas esperanzas en ganarla por el bajo nivel competitivo.