Drenthe disfrutó mucho de su etapa en el Real Madrid, a pesar de no haber estado muchos años. Sin embargo, no solo disfrutó de haber llevado la camiseta merengue, sino que también hizo muchas fiestas. Lo veía como algo normal, porque tenía dinero, casa, discoteca… Era muy joven y para él era una forma de desconectar.
«Yo tenía una discoteca debajo de mi casa. Tú tienes que entender… Yo hablaba con un DJ y le decía que hoy había fiesta, y lo único que tenía que hacer era poner a alguien en la barbacoa (…) «Solía hacer fiestas en mi casa. Higuain era el más fiestero. Siempre me preguntaba cuándo iba a hacer fiestas. Guti también solía venir. Cristiano, por ejemplo, era diferente, nunca vino», afirmó Drenthe en una entrevista.

No salía siempre
«Nunca he salido justo antes de un partido, sí que lo he hecho dos o tres días antes, pero me escondía y salía por la puerta de atrás, porque si la gente me veía se liaba», reconoció el exfutbolista, que quiso matizar asegurando que no estaba constantemente de fiesta. Pero también ha dicho que en alguna ocasión fue a entrenar «de empalme», directamente después de salir de fiesta; y, en alguna ocasión hasta «borracho».

Le faltó profesionalismo
Él mismo llega a reconocer que podría haber llegado más lejos en el fútbol si se hubiese cuidado más y hubiese entrenado más duro. Pero las circunstancias de su vida le llevaron a tener la carrera que tuvo. Aun así, no se queja ni se arrepiente de nada, porque cree que esa experiencia es lo que le ha llevado hasta este punto de su vida. Ahora disfruta del fútbol de otra manera, viendo jugar a sus hijos y siguiendo los partidos de la élite como un aficionado.
Los amantes del fútbol tienen un gran cariño por Drenthe, porque es una persona sencilla y directa. Cae bien a prácticamente todo el mundo porque nunca ha tenido problema en decir y hacer lo que siente en cada momento. Esa sinceridad vale mucho en un mundo en el que las personas mediáticas se ponen máscaras para ocultar su verdadera forma de ser o potenciar su marca personal. También en el Real Madrid le tienen cariño y le respetan mucho, aunque les hubiese gustado que su actitud fuese diferente cuando era jugador.