Hay muchos que recuerdan a Samuel Eto’o hace años jugando al fútbol, siempre en equipos adversarios del Real Madrid, pero lo cierto es que el camerunés fue ‘descubierto’ por el club merengue, que se hizo con sus servicios en 1996 tras destacar con el Leganés. El delantero, sin embargo, no cuajó en el primer equipo, con el que jugó apenas siete partidos, después de que fuera cedido a Espanyol y Mallorca. Los baleares se terminaron haciendo con el 50% de los derechos del futbolista, que acabó a la larga firmando con el Barcelona. Se desconocen los motivos que llevaron al futbolista a salir del Santiago Bernabéu, pero Federico Magallanes ha desvelado una bronca que tuvieron en el vestuario al llegar al equipo.
El ex futbolista uruguayo se ha sincerado en el pódcast ‘Doping Positivo’ sobre el gran impacto que causó Eto’o al llegar al Madrid, reconociendo que Roberto Carlos, al verle, le calificó de “brujo”. Aunque más interesante ha sido el dato que ha aportado de una anécdota que vivieron durante una concentración del grupo durante una pretemporada donde el camerunés resultó alto descortés con Bodo Illgner, al que le reclamó, en una comida, que le diera dos yogures de malos modos. El ambiente empezó a ser molesto con el fichaje de un Eto’o que apenas tendría oportunidades en Chamartín y luego, con el Barça, se convertiría en un archienemigo de los blancos.
«Cuando llegó Etoo al Madrid, Roberto Carlos pensó q habían traído un brujo»
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TREMENDO esto👇 pic.twitter.com/zm3A8RCBZL— Benito (@_Benito___) February 7, 2026
“Empezamos la pretemporada, nos vamos a Suiza. Bajábamos a cenar y tal. Yo me quedé parado ahí esperando a que me dijeran dónde me tenía que sentar y me llamaron los grandes capitanes. Me senté ahí quietito. Terminamos de comer, el negro [Eto’o] llegó y se sentó donde quería. Le miraron mal porque esta gente… Terminamos de cenar y dice Bodo [Illgner] si alguien quiere algo, pero con educación”, ha contado Magallanes. El antiguo centrocampista terminaría contando el desenlace de este desencuentro. “Y salta el negro y dice: `A mí me traes dos yogures´. Después le llamaron a la habitación y le dijeron que fuera la última vez, que él se tenía que levantar, traer para todos. Hay que tener respeto”, ha agregado.
Eto’o, de descarte a triunfar en Barcelona
La historia sería puñetera con el Madrid respecto a Eto’o, del que se desprendió de la mitad de sus derechos, vendiéndoselos al Mallorca, y terminaría llegando al Barça por ‘sólo’ 25 millones de euros. El ariete pasó de ser un descarte merengue a convertirse en todo un fichajazo de los azulgranas, con los que marcó 131 goles en cinco temporadas, distribuidos en 201 encuentros. Cuatro dianas le marcó Samuel al Madrid, siendo uno de los rivales más ariscos que tuvieron en Chamartín en los Clásicos de los primeros años 2000.

Aunque, sin duda, lo que más marcó en la relación de Eto’o como barcelonista con el Madrid fue el antimadridismo del que siempre hizo gala, que escenificó en su primer año en el Camp Nou. En plena fiesta de celebración por el título de Liga, con un micrófono en mano repitió varias veces -y sin complejos- el mítico “¡Madrid, cabrón, saluda al campeón!”. No obstante, el futbolista se disculpó días después.