Siro López no es demasiado optimista con el Real Madrid de Álvaro Arbeloa. No por el técnico en sí, sino porque está bastante limitado en lo que respecta a tomar decisiones importantes desde el banquillo, porque hay futbolistas que son prácticamente insustituibles y, sobre todo, en partidos importantes. Por eso, está convencido de que Jude Bellingham será titular cuando regrese de su lesión.
«Yo estoy convencido de que cuando Bellingham esté recuperado, va a tener sitio en el equipo y el que va a salir del once titular será Arda Güler. No tengo ninguna duda. Que igual yo haría lo mismo, eh. Es que, viendo la experiencia, lo que ha pasado con Xabi Alonso, el malestar de los que mandan cuando a Xabi Alonso se le ocurrió tomar algunas decisiones que podían molestar a alguno de los pesos pesados… Pues qué va a hacer Álvaro Arbeloa… Apostar y darle toda la confianza a los veteranos o a la gente con un peso específico en la plantilla», asegura Siro López en su canal de Youtube.
El once inicial ya está hecho
«Cuando se recupere Bellingham, ocupará su sitio, Valverde seguirá donde está, Trent será titular en el lateral derecho, Carreras será titular en el lateral izquierdo… Y Vinícius y Mbappé jugarán arriba el tiempo que quieran. No hay mucho más, tampoco es descubrir la sopa de ajo«, añade el periodista. Por lo tanto, Arda volverá a ser un habitual en el banquillo.
A esta plantilla le pide el cuerpo ese 4-4-2 en bloque medio, con Valverde y Camavinga de falsos extremos, y que el otro puesto se lo jueguen Güler y Bellingham.
— Álvaro M-G (@AlvaroNCG) February 14, 2026
La competencia es normal
En el Real Madrid y en los mejores clubes del mundo debe haber competencia, porque eso es lo que hace que los futbolistas no se acomoden y trabajen mucho más para no perder un sitio en el equipo. Además, todos los jugadores de la plantilla son importantes y tienen un rol en el equipo, dependiendo de su nivel y su rendimiento.
En el club blanco debería haber esa meritocracia, pero desde el club trasladan el deseo de que jueguen todas las estrellas, que, al final, son los mejores jugadores del equipo. Sin embargo, si están lejos de su nivel y hay jugadores que lo pueden hacer mejor en un momento puntual, el técnico debería poder tomar la decisión con total libertad, sin que eso genere un berrinche o una queja del jugador.