Está claro que el arbitraje español presenta un doble rasero preocupante cuando se trata del Real Madrid. Y no hay que remontarse muy atrás para descubrirlo, basta con mirara esta misma jornada. Lo que al conjunto blanco se le pita hay a otros equipos que se pasa por alto.
En el Osasuna – Real Madrid el VAR llamó al colegiado para que viera una acción dentro del área merengue. Courtois había pisado a Budimir y tras la revisión decidieron señalar la pena máxima. Muy diferente a lo sucedido en el Villarreal – Valencia que se actuó al revés.
El doble rasero del arbitraje
Javi Guerra pisó a Nicolas Pépé dentro del área, una jugada que tenía muchas similitudes con la de Courtois y Budimir. Después de lo sucedido el sábado todo el mundo pensaba que iba a pitar penalti. Sin embargo, Gil Manzano no señaló nada, aunque quedaba el VAR.

Pero para sorpresa de nadie no se llamó al colegiado ni siquiera para que fuera a revisar la jugada. Se consideró que en esta ocasión sí que estaba bien señalizada y no había motivo para intervenir. Un doble rasero que en el Real Madrid no ha gustado nada.
El madridismo se merece una explicación
El madridismo ha tenido que soportar competiciones en las que un club pagaba al vicepresidente de los árbitros. Un caso que está en manos de la justicia pero que ha tenido pocas explicaciones desde el CTA. Es más, intentan pasar página ya que lo consideran algo del pasado.
Pero si aterrizamos en el presente el madridismo merece una explicación del doble rasero en la misma jornada. Dos jugadas idénticas han sido señaladas de manera totalmente diferente. Además con el VAR interviniendo en una, pero en la otra lavándose las manos.
El Real Madrid tiene pruebas del grave error
A pesar de la llamada del VAR y de la revisión de la jugada, el Real Madrid no está contento con el penalti señalado. Y es que Tomás Roncero ha señalado que tienen en su poder imágenes que demuestran el error. Algo que confirmaría lo que sucedió y que volvería a ser denunciable.
Según apunta, el Real Madrid tiene en su poder unas imágenes que no fueron mostradas. En ellas se vería como Courtois toca el balón, después planta el pie en el césped y Budimir casi llega a la vez. Sin embargo, el delantero no llega a tocar el esférico y contacta levemente con Thibaut.