El Real Madrid afronta una semana totalmente anómala, dado que no jugará ningún encuentro en fin de semana. El conjunto blanco jugará hoy lunes el encuentro correspondiente a la jornada número 26 liga y el viernes el choque ante el RC Celta que pertenece a la 27.
Así pues, es una semana que no se suele dar en clave madridista. De hecho, no se recuerda que haya antecedentes a corto plazo de que haya ocurrido algo parecido, por lo que, indudablemente, Álvaro Arbeloa y sus futbolistas tendrán que cambiar la rutina diaria.

De este modo, habrá que ver la manera en la que sienta esto a una plantilla que es consciente que está obligada a ganar para seguir la estela del FC Barcelona en la tabla clasificatoria. Los de Hansi Flick no falltaron y sacaron su compromiso frente al Villarreal con victoria. Ahora mismo, están a cuatro puntos.
Un aspecto que no pasa desapercibido en el vestuario merengue es que tienen la posibilidad de empezar líder el fin de semana y meter presión a un Barça que jugará el próximo fin de semana en San Mamés frente al Athletic Club de Bilbao.
En la zona noble de Chamartín no piensan que sea un impedimento el hecho de cerrar la jornada 26 y abrir la 27. De hecho, ven como positivo jugar el viernes, puesto que llegarán con el descanso suficiente a la ida frente al Manchester City.
Llega el tramo decisivo de la temporada
Lo importante es que el tramo decisivo ya está a la vuelta de la esquina. El Real Madrid, que no ha tenido un curso para nada regular, afronta una etapa en la campaña que puede ser clave para apurar todas las opciones que tiene tanto en LaLiga como en la Liga de Campeones.

Tanto Álvaro Arbeloa como su cuerpo técnico confían en estar a la altura de las circunstancias y que los futbolistas estén capacitados para sacar esta situación adelante de la mejor manera posible. El madridismo espera y desea llevarse una alegría después de un largo período de tiempo de sequía.