La visita del Real Madrid al Celta de Vigo el viernes 6 de marzo se saldó con una victoria para los blancos sobre la bocina y con la denuncia por parte de LaLiga por los feos cánticos escuchados en Balaídos contra los futbolistas del equipo blanco. Hasta 8 incidentes recogieron los emisarios de la patronal a lo largo de los 90 minutos, tal y como ha desvelado en su habitual informe de denuncia al Comité de Competición de la RFEF y a la Comisión Antiviolencia.
Fue la grada de animación del Celta la que pronunció en diversas ocasiones a lo largo del encuentro estos cánticos insultantes. Concretamente, en el minuto 22, el 28, el 30, el 34, el 49, el 74 y el 94. En ese último minuto también se registró el lanzamiento de una botella que, por fortuna, no impactó en ninguno de los futbolistas del Real Madrid mientras celebraban el gol de la victoria, anotado por Fede Valverde.
LaLiga señala a la grada de animación del Celta en Balaídos
LaLiga establece que los responsables de todos estos cánticos fueron «un grupo de aficionados locales ubicados en el sector central de la grada de Marcador Bajo, pertenecientes al grupo de animación». La patronal destaca que el resto del estadio tuvo un comportamiento ejemplar: «Se ha de destacar de manera especial que los hechos mencionados se han producido únicamente desde la zona descrita, manteniendo el resto de los aficionados locales presentes en el estadio un comportamiento adecuado«, asegura el informe.

Entre los cánticos que se produjeron estuvieron el «puta Real Madrid», «Asencio muérete», «písalo, písalo» cuando había un jugador del Real Madrid tendido en el terreno de juego, «puta España, puta Real Madrid», «madridistas, hijos de puta» o «tonto, tonto», algunos de ellos repitiéndose a lo largo de los 90 minutos.
Lanzamiento de una botella de agua a Fede Valverde tras el 1-2
Además, está lo sucedido tras el gol de Fede Valverde: «En el minuto 90 + 4 de partido, un grupo de aficionados locales ubicados en el sector central de la grada de Marcador Bajo, pertenecientes al grupo de animación, lanzaron una botella de agua hacia un jugador visitante mientras este celebraba la consecución del segundo gol, sin llegar a impactarle». El hecho de tener más o menos puntería no debería ser motivo de una mayor o menor sanción.
Cada vez que el Real Madrid sale a jugar a domicilio suceden este tipo de cosas, por lo que LaLiga tiene que hacer un informe exhaustivo en todas y cada una de las salidas del equipo blanco sin excepción. Hace mucho tiempo que un partido como visitante del club blanco no acaba denunciado por este tipo de situaciones, fruto de la envidia y el antimadridismo presentes entre algunos grupos de aficionados segundones a lo largo y ancho de España.
Sea como sea, el Real Madrid volvió de Vigo con los 3 puntos y ese sin duda es un castigo merecido para todos estos alborotadores.