El Real Madrid ha cerrado una semana redonda tras golear en el Santiago Bernabéu al Elche (4-1). Los blancos, que llegaban con 10 bajas al choque de la jornada 28 de Liga ante los alicantinos, han sacado adelante otro choque para continuar en la pelea por el campeonato doméstico y centrarse ahora en la Champions League, donde toca rematar la faena contra el Manchester City tras la victoria en la ida de los octavos de final (3-0). Tanto uno como otro duelo ha servido para que el club blanco empiece a tomar decisiones y una de ellas tiene que ver en cuanto a su planificación deportiva, ya que un futbolista podría no estar en los esquemas de la entidad para la próxima temporada.
Eduardo Camavinga, que regresó a la titularidad tras sus problemas bucales, fue de lo más flojo del Madrid en el encuentro ante el Elche y, de hecho, un error grosero suyo costó un gol en contra. El ‘6’ tuvo un fallo tremendo en la salida de balón y provocó que los visitantes anotaran un gol que, para más inri, se marcó en propia Manuel Ángel. El nombre de Camavinga suena cada vez más como posible traspaso en verano y su rendimiento en el campo está lejos de ser el mejor y de mostrar regularidad. El francés podría tener los días contados en Chamartín, sobre todo tras la irrupción de canteranos como Thiago Pitarch, que sumó su cuarta titularidad seguida.

Camavinga regresó como interior izquierdo para tratar de abrir huecos y firmó una aceptable primera parte, donde tuvo un cabezazo fortuito con Buba Sangaré, que tuvo que ser sustituido tras aplicar Jaime Gil Manzano, el árbitro de campo, el protocolo de conmoción cerebral. Aunque el lateral del Elche se llevó la peor parte, el mediocentro madridista no se quedó atrás y, pese a que pudo seguir en el campo, acabó con una brecha en el ojo izquierdo. Sin embargo, en el segundo tiempo, Camavinga vio una cartulina amarilla para cortar un contragolpe del Elche y encadenó varios errores que cristalizaron en el gol ilicitano. Acabó totalmente señalado.
Camavinga se atasca
Ya en su cuarta temporada, Cmavinga no ha dado ese paso de pasar de promesa a estrella. Para colmo, las lesiones no le han acompañado, sobre todo el pasado curso, y ha acabado siempre perdiendo continuidad, como ha ocurrido en estas últimas semanas, cuando un dolor de muelas le impidió jugar de inicio con el Madrid. Thiago le ha ido ganando la partida, hasta el punto de que el chaval de La Fábrica se ha asentado con Arbeloa en la sala de máquinas. De los ‘jefes’ del primer equipo, el único que no se ha reivindicado todavía es Camavinga. Aurelién Tchouaméni, Fede Valverde y Jude Bellingham son fijos. Arda Güler también está apuntando maneras.
El periodista Matteo Moretto ya desveló en Radio Marca que Camavinga ha dejado de ser un intocable para la Junta Directiva que preside Florentino Pérez. Después de llegar en 2021 procedente del Stade Rennes por cerca de 40 millones de euros, en las oficinas de Concha Espina podrían estar contemplando colocar al jugador el cartel de ‘transferible’ en un traspaso por el que mínimo tendrían que pagar 50 ‘kilos’. Con sólo 23 años, el galo podría ayudar a que el club ingresara dinero para luego invertirlo en la llegada de un central, como mínimo, y de un centrocampista organizador.