Trent Alexander-Arnold fue doble protagonista en el derbi madrileño. Tras salir al campo en la segunda parte, dio la asistencia que Vinicius transformó en el definitivo 3-2. Pero antes de eso, había sido suplente por un problema disciplinario. Llegó tarde a uno de los entrenamientos del equipo durante la pasada semana, y Arbeloa le castigó dándole la titularidad a Carvajal. Una medida que el ex del Liverpool entendió y no se tomó mal, tal y como ha confirmado Mario Cortegana.
A pesar de que le dolió ser suplente ante el Atlético de Madrid, Trent aceptó la decisión de Arbeloa sin rechistar ni poner un ‘pero’. El futbolista británico pidió disculpas al entrenador por haber llegado tarde, avergonzado. Y también hizo lo propio con el capitán del equipo blanco, Dani Carvajal, y el resto de sus compañeros.
Trent Alexander-Arnold, un comportamiento ejemplar tras su error
Según fuentes del vestuario merengue, Trent se comportó como un caballero después de una situación indeseable que le dejó fuera del derbi. Arbeloa tiene una muy buena opinión del jugador, por eso intentó restarle importancia al incidente en la rueda de prensa posterior al partido: «Cada partido saco el mejor once y creo que Carvajal tuvo muy buenos minutos, estuvo muy encima de Lookman. Contento con él y con cómo ha salido Trent. Feliz de tener tantas variantes. Y de que todos aporten como han hecho hoy».

El exjugador del Liverpool estaba francamente avergonzado por su acción, lo que le llevó a pedir disculpas a todos del primero al último. Una forma de proceder ejemplar después de haber cometido un error que tratará de no repetir. De aquí en adelante, hará de la puntualidad una de sus mayores virtudes.
Arbeloa ya había avisado al vestuario días atrás sobre este tipo de situaciones. La pasada semana, tanto Arda Güler como Mbappé llegaron tarde al entrenamiento previo al partido ante el Manchester City y el entrenador madridista advirtió de que sería la última vez que lo dejaría pasar. El turco y el francés se libraron del castigo, pero el técnico cumplió su palabra: Trent volvió a llegar tarde esta semana y Álvaro no tuvo dudas en dejarlo sentado en el banco.
Arbeloa impone la cadena de mando en el vestuario
Este tipo de decisiones dejan clara la cadena de mando en el Real Madrid, algo fundamental en un momento en el que la disciplina parecía haber perdido peso en el vestuario blanco. Arbeloa quiere que quede claro que, más allá del cariño y el buen rollo, él es el jefe de todos los futbolistas y debe imponer sus normas.
Con Alexander-Arnold no ha habido ningún problema y la jugada le salió redonda al entrenador, que ahora tiene motivados al máximo a los dos laterales diestros del equipo. Sin embargo, no es menos cierto que otros jugadores podrían tomárselo de manera distinta en el futuro. Si todos siguen el ejemplo de Trent y piden perdón cuando cometan un error, todo será mucho más fácil para llevar a buen puerto el proyecto.