Los futbolistas también son humanos. Más allá del éxito, del dinero y la fama, también hay malos momentos en los que hace falta el hombro de un buen amigo, incluso cuando este forma parte del equipo rival. El mejor ejemplo posible es el que hemos visto con Vinicius y Araújo, futbolistas del Real Madrid y el Barça respectivamente. Según ha desvelado José Félix Díaz, el brasileño se interesó por el estado de salud del uruguayo cuando supo que estaba pasando por problemas de salud mental.
Da igual que sean rivales, da igual que hayan tenido encontronazos en los Clásicos, al final el fútbol es un deporte y son compañeros de profesión e incluso, después de tantos partidos cara a cara, llegan a cuajar una especie de amistad, un cariño especial que se ha traducido en una llamada que va mucho más allá de todo eso.
La llamada de Vinicius a Araújo para interesarse por su estado de salud
Vinicius no dudó en descolgar el teléfono para llamar a un rival directo como es Ronald Araújo e interesarse por él, además de trasladarle todo su apoyo. El brasileño sabe lo que es pasar momentos difíciles dentro y fuera del terreno de juego, y en ese momento de debilidad quiso ayudar a un rival al que ya considera casi un amigo.

Fue en un momento en el que Araújo necesitó parar, superado por las críticas recibidas por parte de los aficionados y por los ataques que recibió también su familia.
El propio Araújo, aunque no quiso dar nombres, confesó haber recibido el apoyo de muchos compañeros de profesión: «Eso me sorprendió mucho. Cuando decidí parar no me imaginaba el boom que fue, pero, claro, estamos en el Barça. Jugadores de otros equipos de Italia, Alemania… Valoraban lo que había hecho. Algunos me contaban que habían pasado por lo mismo pero se lo habían guardado porque quizás estaban cobrando, tenían miedo de parar, de cómo van a reaccionar…», confesó.
Muchos compañeros le reconocieron a Araújo que no tienen valor para parar
Incluso algunos le reconocieron que habrían deseado hacer lo mismo: «Muchos me valoraban lo que había hecho. Me decían que no me avergonzara, que lo que había hecho era tremendo. Algunos me decían que era lo que querían hacer ellos pero no habían tenido el coraje. No voy a decir nombres. Pero eso me dio un poco de ánimo», explicó.
Vinicius fue uno de los futbolistas que llamaron a Araújo, pero el contenido concreto de su conversación es algo que se queda para ellos. Lo que queda claro es que, más allá de la rivalidad y de la competencia, los valores de la deportividad y el compañerismo son los más importantes en el mundo del fútbol. Vinicius los volvió a demostrar, como tantas otras veces aunque desde algunos sectores mediáticos y sociales siempre se le niegue el pan y la sal.