Trent Alexander-Arnold es uno de los jugadores más importantes del fútbol inglés en los últimos años. Es el defensor con más asistencias de la historia de al Premier League y una leyenda del Liverpool. Ahora está empezando su historia con el Real Madrid y su objetivo es triunfar en el mejor club del mundo. Sin embargo, no siempre estuvo en la cima de todo.
Es cierto que muy pronto comenzó a triunfar en el Liverpool, pero cuando tenía 18 años ya se aventuró a fundar una empresa que ha crecido mucho en los últimos años. En el año 2017 fundó una empresa que 5 años después tenía activos de 2.114.742 dólares. Pero antes de todo esto, el jugador ya ganó bastante dinero vendiendo ropa usada por futbolistas del Liverpool y el Everton, y él mismo reveló en una entrevista que con esas ganancias compró una casa a sus padres.

Vende mucho
Trent Alexander-Arnold es un jugador bastante mediático. En el Real Madrid le está costando más por la situación del equipo y las lesiones que ha sufrido, pero parece que ya está totalmente recuperado para competir. Necesita que la gente tenga paciencia, porque ha estado toda la vida en el Liverpool y se encuentra en un periodo de adaptación. Sin embargo, en ningún momento se ha arrepentido de fichar por el club blanco ni de dejar el Liverpool.
En su llegada al club blanco ha intentado fortalecer más su marca personal, y por eso ha cambiado la serigrafía de sus camisetas y el nombre de sus redes sociales. Ahora está potenciando su nombre «Trent», en lugar de Alexander-Arnold. Algunos portales digitales informaron en su momento de que era un tema que se habló también con el Real Madrid.
🚨 TRENT estará disponible contra el Valencia.
😍👏🏻 pic.twitter.com/lqhoWBntPT— (fan) REAL MADRID FANS 🤍 (@AdriRM33) February 3, 2026
No lo quieren vender
En los medios de comunicación se ha hablado mucho sobre la posible salida de Trent Alexander-Arnold en el próximo mercado de verano, pero lo cierto es que nadie en el club blanco está valorando esta opción. Al revés, quieren que se quede por muchos años y están deseando verle tener continuidad. No hay que juzgarle antes de tiempo.