El equipo blanco tiene una oportunidad de oro para sanar las heridas del derbi liguero del Metropolitano
Los caminos de Real Madrid y Atlético de Madrid vuelven a entrelazarse. En esta ocasión, el derbi madrileño (jueves, 20.00 horas, Orange TV y Movistar Plus+) aparece en el marco de las semifinales de la Supercopa de España. Un torneo que ha sufrido una metamorfosis importante –para bien– desde que la RFEF le dio un lavado de cara.
El Real Madrid aterriza en Arabia Saudí con ánimo de ‘vendetta’. Aún duele la derrota liguera del Metropolitano. Y es que, durante aquel sábado, 27 de septiembre, se abrió la caja de Pandora en Chamartín. Fue el primer descarrilamiento de la temporada. Nunca es fácil asimilar una ‘manita’ (5-2), máxime si el Atlético está al otro lado del ‘ring’.
Esa derrota instauró dudas en cuanto al proyecto de Xabi Alonso, que, hasta entonces, había encadenado un manojo bastante positivo de partidos. Sin embargo, el fútbol cambia de la noche a la mañana. En un pestañeo, los problemas se multiplican. Eso le pasó a un técnico tolosarra que busca sin asueto una versión más incisiva para su plantel.
El cuadro madridista llega al duelo ante el Atlético con la flechita hacia arriba en lo que a resultados se refiere. Las cuatro victorias consecutivas frente a Alavés, Talavera de la Reina, Sevilla y Real Betis han tranquilizado a una parroquia merengue que mira la Supercopa con distinta lente. Ahora, corre confianza y moral por las venas. Hace unas semanas… un reguero de pesimismo. Así, tal cual.
A la vista está que este tipo de torneos pueden catapultar equipos. El caramelo es muy dulce. Además, la posibilidad de disputar un Clásico motiva a cualquiera. Pero, para optar a esa cumbre, el Madrid debe doblegar a los hombres del Cholo Simeone. Empresa complicada.