El Real Madrid no está en su mejor momento y, a pesar de las victorias ante Mónaco (6-1) y Villarreal (0-2), ha vuelto a la casilla de salida, donde las dudas continúan, más aún tras la derrota contra el Benfica (4-2). El cuadro merengue fue superado en todo momento por los portugueses, que lograron el milagro de clasificarse para la repesca de la Champions League y podrían enfrentarse nuevamente al Madrid. Varios han sido los señalados por la afición en este choque de Da Luz, aunque gran parte de las miradas las ha acaparado Arda Güler, que fue sustituido en el tramo final del partido y con el que Álvaro Arbeloa tiene ahora trabajo pendiente con él.
El técnico es consciente del enfado que tuvo el centrocampista al ser cambiado en Lisboa. Por eso, según hemos podido saber en Qedine Deportes, quiere hablar con él cara a cara, comentarle que sigue confiando en su calidad y que no vea ningún tipo de señalamiento o culpabilidad por sus decisiones. Es evidente que, al no querer tocar a Jude Bellingham o a Vinicius Junior, futbolistas como Güler tienen más opciones de salir del campo antes que ellos cuando hay que hacer modificaciones. En la agenda de Arbeloa, de hecho, ya hay un hueco dirigido hacia Arda para tener una reunión en Valdebebas en las próximas horas y dejar las cosas claras.
Arda Güler, tras el cambio de Arbeloa.
«Siempre yo. Siempre yo». pic.twitter.com/B2CCPFnM6P— Albert Ortega (@AlbertOrtegaES1) January 28, 2026
En un encuentro con un alto ritmo físico, Güler no tuvo su mejor día contra el Benfica, si bien hay que reconocer que el turco fue el futbolista más enérgico y resolutivo en la línea medular del Madrid. En el primer tiempo tuvo problemas para explotar de manera brillante su visión de juego, pero aun así dejó jugadas de gran calidad. Con la reanudación, el ‘15’ fue uno de los guías del equipo y terminó aportando calma y haciendo jugar a sus compañeros. Para muestra, un botón: de una acción individual suya nació el segundo gol de Kylian Mbappé. Una asistencia más para explotar el poderío ofensivo de este binomio otomano-francés.
Güler, primer año fuerte
Tras dos temporadas en las que no tuvo los minutos deseados, Güler está ante su gran año, de ahí que haya empezado a soltarse y, a pesar de haber perdido protagonismo en los últimos días de Xabi Alonso en el Santiago Bernabéu, el jugador está teniendo un gran crecimiento respecto a sus ejercicios anteriores. Con 2.038 minutos a sus espaldas, Arda está viendo que se está convirtiendo en un futbolista de futuro, pero sobre todo de presente, aunque, como es natural, acabe enfadado al salir del campo: ninguno quiere ser sustituido.
En el duelo ante el Benfica, Arbeloa hizo un triple cambio en el minuto 79: Güler se marchó con un notable enfado para dejar pista libre a Jorge Cestero. Las cámaras de Movistar captaron al turco con gestos de desaprobación mientras miraba muy atento al banquillo. Una situación muy diferente a la de estos dos años, cuando el futbolista “chupaba” caseta, por decirlo con palabras de Carlo Ancelotti. Pero los tiempos cambian que es una barbaridad, como decía Don Hilarión en ‘La verbena de la Paloma’.