El Real Madrid es una marca mundial que enamora y despierta mucho interés en lo que ocurre dentro del terreno de juego con sus jugadores, pero también genera mucha envidia y frustración, algo que ya demostró en el pasado Mo Salah.
En las últimas horas, el nombre de Sergio Ramos ha estado en boca de todos por su presencia en el partido entre el club blanco y el Getafe en el estadio Santiago Bernabéu.
Sin embargo, esto ha sido aprovechado por algunos para recordar la denuncia que interpuso en el pasado Basem Wahba contra el camero y la entidad madridista, ya que el abogada buscaba el castigo por lo sucedido con Mo Salah en la final de la UEFA Champions League de 2018, aunque el castigo esperado nunca ha llegado.

«Demandé a Sergio Ramos ante la FIFA por 1.000 millones, nunca ha recibido lo que merece, hay 100 millones de personas que me apoyan contra él«, aseguró inicialmente el abogado antes de añadir que esta demanda estaba fundamentada en los «daños físicos y psicológicos» sobre el jugador del Liverpool.
Una demanda surrealista
Estas palabras de Basem Wahba a El Mundo buscan explicar que «decidí presentar la denuncia ante la FIFA porque lo que vi en el partido del sábado fue un injuria a todo el pueblo egipcio«, aunque «no busco fama ni dinero… Y no estoy bromeando. Lo digo en serio«.
Además, «desde el sábado he visto varias veces esa escena. Ramos le lesionó intencionadamente. Salah intentó zafarse de él, pero Ramos insistió. Es un baltagi (matón, en árabe). Su verdadero objetivo era lesionarlo de por vida«, indicó el abogado quien también dijo que la reclamación económica se debe a que «está ligada al valor de Salah en el mercado internacional. Es un jugador cotizado«.