El Real Madrid encara el inicio de 2026 con complicaciones y sin margen de error. Por una parte, el equipo tendrá que hacer frente a los primeros partidos del año con los ya rezagados Dani Carvajal, Éder Militao y Trent Alexander-Arnold, en una lista a la que se ha unido Kylian Mbappé, que vuelve a tener problemas en la rodilla izquierda, y, además, el conjunto merengue viene de sufrir un bajón competitivo notable que ha puesto en entredicho la figura de Xabi Alonso. El técnico no tiene el puesto garantizado y la Supercopa de España será clave para evaluar su proyecto, aunque no es todo como lo pintan, por lo que ha señalado Carlos Carpio.
El periodista, que ejerce en la actualidad como subdirector del diario ‘Marca’, ha alertado en su última columna, publicada este mismo viernes en el periódico deportivo de Unidad Editorial, que los problemas del equipo se podrían haber subsanado con la llegada de Alonso a Valdebebas en mayo pasado. “Xabi Alonso señaló que veía necesario reforzar el centro del campo con un perfil específico. Pidió un distribuidor de juego, un mediocentro de construcción que aportase claridad y orden con el balón para mover al equipo”, ha indicado Carpio, que ha desvelado que puso el nombre de Martín Zubimendi sobre la mesa. No obstante, el ex de la Real Sociedad fue descartado.

“Le dijeron que no. Le citaron los nombres de Bellingham, Camavinga, Tchouameni, Güler, Valverde y Ceballos, le explicaron que en la plantilla había suficientes, incluso demasiados, centrocampistas de calidad para hacer que el equipo jugase bien, y le animaron a que cumpliera el reto de exprimir todo su potencial”, ha confesado el periodista, que igualmente ha subrayado que en el entorno de Alonso sabían que Zubimendi tenía apalabrado su próximo contrato con el Arsenal, aunque aún no había nada firmado. Los ‘gunners’ terminaron pagando algo más de los 60 millones de euros de su cláusula de rescisión en Anoeta, al ser descartado por el Madrid.
Carpio ha resaltado que en la planta noble del Santiago Bernabéu se empiezan a arrepentir de la decisión de no hacer caso a Alonso para reforzar la línea medular, ya que Alonso quería atar un sustituto de Toni Kroos, por así decirlo, al entender que el resto de miembros que tenían en el mediocentro contaban con un perfil distinto al de un jugador con un papel clave en el centro del campo, generando seguridad y serenidad al grupo, siendo, en la práctica, una especie de brújula que sirviera de guía para mandar en los partidos. Las aptitudes para el juego posicional no deberían estar reñidas tampoco con su buen trabajo ofensivo, a la hora de desatascar choques muy reñidos.
Vitinha, imposible
Carpio también ha sugerido que el Madrid no renuncia a dar la batalla para hacerse con “un mediocentro de buen nivel”, aportando el nombre de Vitinha. El jugador del PSG, con quien tiene contrato hasta 2029 después de renovar hace casi un año, es el principal favorito de la entidad merengue, pero, sin embargo, “no es una opción porque no va a forzar para salir del París”. En la misma línea, el subdirector de ‘Marca’ ha tenido en cuenta la política de fichajes de Florentino Pérez de los últimos años: “Se fichan buenos o muy buenos futbolistas en función de que acaben contrato y sean oportunidades de mercado, no de que sean las necesidades prioritarias de la plantilla”.

Según el periodista, lo que sí tienen claro en Concha Espina es que recomprarán por nueve millones de euros a Nico Paz, que brilla en el Como por segundo año consecutivo. Del mismo modo, Carpio ha asegurado que el Madrid sigue tras la pista de Kees Smit y Adam Wharton, aunque ambos futbolistas son proyectos de futuro y el equipo demanda contar en la sala de máquinas con un organizador que tenga experiencia y venga lo suficientemente cuajado para triunfar sí o sí en Chamartín.