Thibaut Courtois se casó en el Castillo de La Croix des Gardes, y algunos portales digitales lo valoran en 130 millones de euros. Se construyó en el año 1919 en Cannes, tiene 3.900 metros cuadrados y unas vistas espectaculares del Mediterráneo y las islas Lérins. Cuenta con 16 dormitorios y unos grandes jardines, además de una piscina de 35 metros. Por lo tanto, es un lugar perfecto para organizar una fiesta o una boda.
Se calcula que en todo el terreno pueden estar 2.000 personas con bastante comodidad, por lo que los invitados de la boda de Thibaut Courtois y Mishel Gerzig pudieron disfrutar sin ningún tipo de incomodidad. Todo lo contrario, fue una ceremonia muy disfrutada por todos, y las imágenes que se han compartido de la celebración dan crédito de ello.
Un recuerdo inolvidable
La boda fue en 2023 y nada ha cambiado desde ese momento. La pareja es inseparable y tiene un hijo en común. Todavía a día de hoy recuerdan el día más especial de su vida. Obviamente, no solo por el castillo, pero hay que destacar que el entorno de la boda es algo importante, y en este caso más, porque es un sitio impresionante.
Muchas felicidades @thibautcourtois que seas muy feliz 😍💕💟💗#Courtois #boda pic.twitter.com/gi7pEKqyBR
— RosaRealM 🌹🤍🇻🇪 (@RosaRealM01) June 27, 2023
Una gran fiesta
Aunque la celebración fue bastante tradicional, después del «sí quiero», se cambiaron de ropa para estar más cómodos y disfrutaron de la fiesta como uno más. El invitado especial fue el famoso DJ Martin Garrix, que se encargó de animar el ambiente. De hecho, la pareja estuvo un buen rato con él subida en la tarima, para encargarse también de animar a todos los invitados, aunque lo cierto es que no hizo mucha falta.
La fiesta duró hasta la madrugada, como suele ser habitual en este tipo de celebraciones. Se calcula que al final acudieron 300 invitados, entre los que destacaban especialmente Karim Benzema y Luka Modric.