Dani Ferreira, guardaespaldas de Vinicius, lleva toda la vida en el mundo de la lucha. Primero en la calle y más tarde en el rectángulo. Con 7 años empezó a hacer kárate, pero solo fue el principio. Luego llegó la capoeira, el kick boxing y el muay thai, llegando a convertirse en luchador de artes marciales mixtas hasta hace unos años. Aun así, sus ingresos no eran suficientes para vivir y decidió hacerse portero de discoteca y guardaespaldas. Así fue como conoció a Ronaldo y, más tarde, a Vinicius y a Rodrygo.
«Yo creo que soy bueno en seguridad porque vengo de un barrio en el que tenía que protegerme desde pequeño», reconoce Ferreira, que empezó a trabajar para Vinicius por mediación de la madre del futbolista: «Yo daba clase de muay thai para la madre de Vini y luego empecé a viajar y trabajar con él. Vinicius es de lo mejor que hay. Le quiero mucho. No entiendo las críticas. Cuando pienso en Vini sólo le veo sonreír, que es lo que él hace. Es buena gente y ayuda a todo el mundo que te puedas imaginar. Es como Rodygo Goes, muy buena persona«, asegura Dani Ferreira.
Dani Ferreira, de escolta de Ronaldo a escolta de Vinicius
A pesar de la gran amistad que les une, el escolta privado de Vinicius prefiere mantener las distancias con el jugador por cuestiones profesionales: «Yo soy muy profesional, nunca entro en sus casas. No es necesario tener ese contacto ni saber todo. Yo mismo lo pongo en los contratos cuando los firmo. Mi trabajo es proteger. Yo doy la vida por cualquiera de ellos, pero no debo tener contacto«, asegura.

Nunca olvidará el día que conoció a Ronaldo Nazario, y cómo ese encuentro le cambió la vida: «A través de un amigo, entré en una fiesta en casa de Ronaldo. Yo me senté y me quedé callado. No bebo alcohol, no fumo y allí todo el mundo estaba de fiesta, pero Ronaldo es el ‘pibe’ más observador que he visto en mi vida. Se acercó, me preguntó quién era y le dije que me llamaba Dani», recuerda.
«Me preguntó por qué estaba ahí parado y de qué trabajaba y le dije que me había invitado un amigo y que era peleador de MMA y que trabajaba en seguridad… Me fui a mi casa sin poder dormir y al día siguiente me sonó el teléfono y era él. Me dijo: ‘¿quieres trabajar para mí?’ Y casi me da algo. Yo hablaba con mi madre para decirle que estaba con Ronaldo y me decía: ‘¿qué te estás fumando?'», confiesa.
Dani Ferreira, el guardaespaldas de Vinicius, también ha trabajado con Rodrygo
Ese día le cambió la vida, y ahora puede presumir de haber sido escolta no solo de Vinicius sino también de Rodrygo. No entra en sus casas, pero los ha acompañado para protegerlos allá donde ha ido, con decisión y sabedor de que podía tener que jugarse la vida por ellos.
Sobre todo Vinicius, ha recibido muchas amenazas en los últimos años y el brasileño nunca se mueve solo allá donde vaya.