El Barcelona ha iniciado una campaña contra el arbitraje español después de los últimos partidos. Se sienten gravemente perjudicados, sin embargo, madridistas como David Álvarez les han sentenciado. Y es que su hipocresía les delata cuando las ayudas no llegan por parte de los colegiados.
Después del Girona – Barcelona los azulgranas han puesto el punto de mira en el arbitraje de Soto Grado. Piden que se repita el penalti fallado por Lamine Yamal y que se anulé el segundo gol por falta sobre Koundé. Algo que el periodista de RMTV ha utilizado para pedir cambios en el arbitraje.
David Álvarez desenmascara al Barcelona
Ha sido a través de un mensaje en su perfil de Twitter donde veía algo ““positivo” del berrinche del FCB”. Después de sus quejas señala que “tal vez, ahora sus socios-amigos-cómplices SÍ se planteen cambios DE VERDAD en el arbitraje español, en el VAR y en quién maneja el cotarro”.

Los azulgranas han alzado la voz y a lo mejor eso sí que tiene mucho peso en el fútbol español. Aunque también hay un riesgo: “Veremos si esta “performance” sirve de algo o es una jugada a corto plazo”. Estamos en año electoral en el Barcelona y esos mensajes calan muy bien en los aficionados culés.
El Barcelona ahora sí pide cambios en el arbitraje
Hace años que el Real Madrid viene pidiendo cambios en el arbitraje español, y más tas conocerse el caso Negreira. Sin embargo, desde Barcelona aseguraban que no había motivo para ello. Que era un intento de controlar a los colegiados pero que no hacía falta.

Sin embargo, en cuanto se sienten perjudicados dos partidos el discurso ha cambiado. El Barcelona ahora protesta por los árbitros y pide soluciones de inmediato para que todo cambie. Piden lo mismo que criticaban hace unas semanas, cuando era el Real Madrid quien lo solicitaba.
Flick sigue con sus presiones a los árbitros
Lo más sangrante de todo es que en Barcelona ya han reconocido que presionan a los árbitros. Fue Hansi Flick el que en rueda de prensa confirmó que había bajado al vestuario de los trencillas en las semifinales de Copa. “Ya hablé en Madrid con el árbitro en el vestuario” comenzó diciendo.
Pero con toda la tranquilidad del mundo reconoce que “toqué a la puerta del vestuario de los árbitros y hablamos. Y eso tiene que ser normal porque en el césped hay mucha tensión. Tuvimos una buena conversación, que se queda ahí dentro”. No desvela la conversación lo que hace aumentar las sospechas en torno al Barcelona.