En el mercado de verano de 2015, el Real Madrid quiso fichar a David De Gea para intercambiarlo por Keylor Navas. Sin embargo, el fax no llegó a tiempo y eso impidió que el guardameta español pudiese incorporarse al conjunto merengue. Fue un palo muy grande para el portero, que se tuvo que quedar en el Manchester cuando ya daba por hecho que regresaba a la capital española.
«¿Mi fichaje fallido por el Real Madrid? Al final de mi carrera hablaré de lo que pasó ese día. Al final, no pasó… y creo que cuando pasan ciertas cosas, hay una razón: me quedé en Mánchester y fui muy feliz», asegura David De Gea, actual portero de la Fiorentina hasta el 30 de junio de 2028. Parece que, de momento, no quiere dar muchos detalles sobre esa anécdota, pero es algo que le marcó.

Un gran portero
A pesar de que De Gea no tuvo suerte en la Selección Española como heredero de Iker Casillas, con el Manchester United siempre fue considerado uno de los mejores porteros del mundo. De hecho, si no tuvo más éxito con el club inglés fue por la deriva del club, pero muchas veces salvó a su equipo gracias a sus grandes paradas, solo al alcance de muy pocos guardametas.
14 saves in a match which ended Arsenal unbeaten run, Arsenal Fans will never forget David De Gea pic.twitter.com/NXhg5EewEq
— ®️ (@UtdRom) February 14, 2026
Keylor se convirtió en leyenda
Keylor Navas terminó siendo el portero titular de las 3 Champions League seguidas y fue el guardameta que jugó de inicio hasta la llegada de Thibaut Courtois. Por lo tanto, el fallo del fichaje de De Gea no fue malo para el Real Madrid, que siempre estuvo muy satisfecho con las actuaciones del portero costarricense. El español tiene la espinita de no haber podido ser ese guardameta.
Pero el mundo del fútbol muchas veces es impredecible, porque hay movimientos que lo cambian todo, y por eso hay fichajes que cambian en cuestión de horas o incluso minutos. Es mejor no dar nada por hecho hasta que esté todo completamente cerrado, y el caso de David De Gea es el mejor ejemplo para confirmar esta teoría.