La destitución de Xabi Alonso y el ascenso de Arbeloa al primer equipo cambió la vida del entrenador salmantino, pero no solo la suya. También cambió la vida de varios futbolistas del equipo blanco, que no estaban cómodos con el entrenador donostiarra y en estas 8 semanas han explotado a un nivel que coloca al Real Madrid en disposición de ganar Liga y Champions. El entrenador salmantino los entendió, supo tener psicología con ellos, los puso en su sitio… y a brillar. Vinicius y Valverde son otros.
Álvaro Arbeloa no cree en pociones mágicas ni cree que haya hecho nada especial, tal y como explicó en rueda de prensa tras ganar al Manchester City este martes: «No he hecho nada diferente, trabajar e intentar sacar el mejor rendimiento de los jugadores. Que se sientan cómodos, que todos trabajen juntos. Creo que han entendido perfectamente que tenemos que trabajar juntos, ser solidarios. El talento lo tienen. Sumarle la mentalidad colectiva es importante«, aseguró Arbeloa.
Vinicius y Fede Valverde, más a gusto que nunca con Álvaro Arbeloa
Esa parte de «sentirse cómodos» es lo que más ha explotado con Vinicius y Fede Valverde. Ambos son la viva imagen del cambio que está dando el Real Madrid en estas últimas semanas, si bien es cierto que incluso con Arbeloa ya en el banquillo ha habido dudas sobre este Madrid.

Si nos centramos en Vinicius, el cambio del brasileño es espectacular en cuanto a confianza especialmente. Arbeloa supo conectar con el ‘7’ madridista y convencerle de que sigue siendo uno de los futbolistas más decisivos del mundo. Le animó a encarar, le convenció de que siguiera desbordando, de que siguiera bailando. Y desde la llegada de Arbeloa ya ha marcado 9 goles, 5 en Champions, siendo fundamental en las eliminatorias ante Benfica y Manchester City, y 4 en el campeonato nacional de Liga.
Vinicius estrella y Fede centrocampista
Vinicius ha pasado de ser uno más a recuperar la condición de estrella en el Real Madrid porque Arbeloa ha hecho que vuelva a sentirse como tal. Xabi Alonso le hizo dudar de que fuera un futbolista necesario en el equipo, y Arbeloa ha fomentado justo lo contrario.
Por otro lado, el caso de Fede Valverde es aún más llamativo. Xabi Alonso nunca logró encontrar su posición ideal en el terreno de juego y le cansó poniéndole de lateral derecho una y otra vez. Sin embargo, Arbeloa ha entendido que el uruguayo debe jugar en el centro del campo para aprovechar su trabajo y su llegada. No le gustaba ser lateral. A Fede se le vuelve a ver con chispa, feliz sobre el terreno de juego. Y es gracias al entrenador salmantino, que ha sabido hacerle sentir cómodo en el campo.
El entrenador madridista tiene claro que la conexión entre los jugadores, que sean una familia, unida al trabajo colectivo y al talento que ya tienen, va a llevar al éxito al equipo. Si se sienten a gusto y pueden desplegar en el césped su mejor versión gracias a eso, el club estará mucho más cerca de los objetivos.