El Real Madrid llegó al Santiago Bernabéu este martes para enfrentarse al Mónaco en un clima mucho más calmado que en el partido del pasado sábado ante el Levante. La Plaza de los Sagrados Corazones recibió al equipo con un ambiente más festivo que el de hace unos días. Todavía algún pito, pero nada que ver con lo sucedido en el debut de Arbeloa en el Santiago Bernabéu. Esto es la Champions, toca ganar al Mónaco y la afición quiere ayudar al equipo.
Después del triste episodio del pasado sábado, el madridismo quiere volver a la normalidad y eso empieza por hacer las paces con el equipo, algo que en parte la afición ha empezado a hacer con el recibimiento de este martes al autobús a su llegada al estadio.
El viaje de Valdebebas al Bernabéu, muy distinto al del sábado
Ante el Levante, por aquello de que era fin de semana y el partido se disputaba a las 14.00 horas, apenas había tráfico y el autobús llegó a Chamartín mucho más rápido y más fácil que este martes. Sin embargo, se encontró con más silbidos de los deseados. En el caso de este martes ante el Mónaco, había más atasco, el viaje fue un poquito más largo por eso, pero hubo mucha menos tensión en la Plaza de Sagrados Corazones para recibir al equipo.

No se puede decir que las aguas hayan vuelto totalmente a su cauce porque algún pito esporádico sí que hubo, pero no tantos como el otro día ante el Levante. La paz debe volver poco a poco al Bernabéu, y eso ocurrirá cuando los aficionados vean una reacción de los futbolistas tras unos meses en los que su rendimiento ha sido nefasto.
Ya no solo por los resultados, sino por la mala imagen que ha dado el equipo continuamente en los últimos tiempos. Con la salvedad de la final de Supercopa de España ante el Barcelona, el Real Madrid lleva desde octubre encadenando actuaciones impropias de un equipo de su categoría. Incluso ante el Barça muchos aficionados consideran que el plan de Xabi Alonso fue de equipo pequeño. Tras aquello, fue despedido por el Real Madrid. Pero era algo que venía de lejos.
Arbeloa quiere cambiar los pitos por aplausos
Para resolver la situación que atraviesa el Real Madrid ha llegado Arbeloa, que ya trabaja con Pintus en poner a tono a este Real Madrid para que vuelva el buen fútbol, que los jugadores puedan correr lo que sea necesario para afrontar los partidos (hasta ahora su condición física parece deficiente) y que los pitos, así, por fin se apaguen.
El Santiago Bernabéu tiene derecho a expresar lo que siente, por supuesto, pero la conexión con el equipo que pidió Arbeloa es clave: «Nos encantaría que la afición estuviese de nuestro lado porque sin ellos no tenemos muchas posibilidades. Cuando el Real Madrid ha conseguido títulos ha sido, en gran parte, porque el Bernabéu ha hecho mucha fuerza. Si le preguntas a cualquier rival por las remontadas mágicas del Real Madrid todos te hablan del ambiente que es capaz de crear el Bernabéu. Es nuestro trabajo devolverles la alegría», expresó el entrenador.