El Real Madrid ha querido aprovechar las quejas arbitrales del Barcelona para dejar patente su malestar. No por lo que están pidiendo, sino por la hipocresía que están demostrando con su cambio de opinión. El año pasado se reían cuando eran los blancos los que pedían lo mismo.
El discurso culé queda desprestigiado después de ver los volantazos que dan los culés. No tienen criterio, no tienen personalidad, y solo piensan con los colores de la camiseta. Son incapaces de reflexionar sin forofismo, viendo que es lo que más beneficia al fútbol español.
El Real Madrid carga contra la hipocresía culé
Después de lo sucedido en los últimos días dentro del club blanco ven cómo la hipocresía culé les sigue dejando en evidencia. Y es que ahora el Barcelona protesta por los arbitrajes que están sufriendo. E incluso piden cambios de inmediato para que no se vuelvan a suceder.

El año pasado, a los blancos los árbitros le quitaron 7 puntos ante Espanyol, Osasuna y Atlético de Madrid por decisiones erróneas del VAR y nadie se quejó, «todos se reían». Ese es el mensaje que están deslizando desde el Real Madrid según apuntan fuentes cercanas.
El Barcelona protesta cuando pierde los partidos
Cuando el Barcelona ganaba los fallos arbitrales no eran tomados en cuenta por los culés. Sin embargo, ahora están liando la mundial, con lloros, comunicados, etc. Hay que recordar que según el CTA los culés se han visto beneficiados por los arbitrajes esta temporada.

Se permitió un gol del Barcelona ante el Mallorca con un rival en el suelo tras un golpe en la cabeza. Al Real Madrid le expulsaron de manera injusta a Huijsen en el partido ante la Real Sociedad. Pero en esos momentos los culés no vieron ningún problema con los arbitrajes.
Pesimismo en el Real Madrid con el cambio en los arbitrajes
Ahora mismo el Barcelona pide cambios en el arbitraje, pero a la hora de la verdad no lo demuestran. Critican las propuestas del Real Madrid y no empujan porque haya un sistema más justo. Solo buscan generar un escándalo en un momento delicado para ellos y a las puertas de unas elecciones.
Es más, en el Bernabéu sostienen que ellos son los «únicos» que quieren cambiar el sistema arbitral… y que el Barcelona, que ahora se queja mucho, nunca ha pedido modificarlo ni lo ha apoyado. Quedan retratados por la hipocresía que demuestran una vez más.