El Real Madrid, perjudicado una vez más por Gil Manzano durante el partido ante el Elche. Por enésima ocasión, el extremeño desesperó a los jugadores del equipo blanco y también al Bernabéu con sus decisiones, totalmente permisivas con el conjunto visitante. Sin embargo, la cosa pasó de castaño oscuro con el penalti no señalado sobre Fran García por parte de Pedrosa. El jugador del Elche derribó al lateral zurdo madridista cuando entraba en el área y el árbitro no pitó nada. El VAR tampoco intervino. Minutos más tarde, hubo otro penalti sobre Tchouameni que no se señaló.
La primera jugada se produjo mediada la primera parte, concretamente instantes después de que Sangaré tuviera que abandonar el partido para dejar su sitio a Pedrosa, tras un choque con Camavinga que dejó al lateral diestro del Elche conmocionado. En la primera acción que tocaba el balón el recién internado en el campo, Fran García le robó la cartera y emprendió camino directamente hacia el área. El defensor intentó desestabilizarle primero levemente y al final acabó empujando al futbolista blanco.
A favor del Barcelona no habría tenido ninguna duda
Un penalti que se podía pitar perfectamente y que, de hecho, se ha visto en otros estadios esta temporada aunque al Real Madrid nunca se lo pitan. Para señalar una pena máxima a favor del Real Madrid, tiene que ser extremadamente clara y a veces ni eso. A favor del Barcelona, por ejemplo, Gil Manzano lo habría señalado sin dudar.
Por su parte, el VAR tampoco intervino para corregir la decisión del árbitro extremeño, que durante toda la primera mitad desesperó con sus decisiones a la afición madridista presente en el Santiago Bernabéu. Del mismo modo, tampoco intervino cuando Gil Manzano dejó sin indicar el segundo penalti de la noche, de Federico Redondo sobre Tchouameni. El centrocampista francés se plantó ante Dituro y cuando iba a rematar fue derribado por el argentino.
En esta ocasión, más grave todavía porque era ocasión manifiesta de gol y podría haber supuesto no solo la pena máxima, sino también la cartulina roja para el hijo de Fernando Redondo, exfutbolista blanco.