El temporal que azota España en los últimos días ha impactado de lleno en el nuevo Camp Nou. Cataluña es una de las comunidades que más daños ha sufrido y a primera hora de la tarde una manta de lluvia sacudió el estadio del FC Barcelona en los últimos minutos del partido contra el Oviedo.
Una secuencia que ha provocado muchas críticas a Joan Laporta. El presidente del Barça no dejaba de mirar el cronómetro, pidiendo la hora, para que pudieran marcharse porque todos se estaban empapando de agua.
Así han acabado las posiciones de comentaristas tras la tormenta En el Camp Nou pic.twitter.com/mdjbZfxqRq
— Alfredo Martínez (@Alfremartinezz) January 25, 2026
Esto es lo que pasa cuando inauguras un estadio a medio construir, sin cubierta de ningún tipo. Cae en Barcelona el diluvio universal y hasta la zona de prensa acabó totalmente mojada, dañando los equipos técnicos de los periodistas y las zonas de radio.
El episodio meteorológico reabre el debate sobre los plazos de la remodelación del Camp Nou. Con la tercera gradería aún en obras y previsiones de regreso al 100% que no dejan de atrasarse. Además de acumular sanciones millonarias por multas y fraudes laborales.
Todo el mundo señala a Laporta porque el Barça se expone a riesgos ‘innecesarios’, tanto para la seguridad, como para su imagen internacional. Algo que nunca sucedería en un club de la grandeza del Real Madrid.
Incomparable con el Bernabéu
Una obra y la otra no tienen nada que ver. Mientras que el Real Madrid invirtió alrededor de 1.300 millones en un estadio con tecnología vanguardista y patentada, lo del Camp Nou no deja de ser una remodelación. Un lavado de cara con luces LED.

El Real Madrid puede guardar su césped en un invernadero subterráneo que le permite realizar todo tipo de eventos. Además, a diferencia del Camp Nou, cuenta con un videomarcador 360 y está previsto que el SkyBar se abra más pronto que tarde.
Nunca pasaría en el estadio del Real Madrid
Florentino Pérez nunca permitiría una imagen así. Los aficionados del Barça se fueron corriendo en los últimos minutos de partido para salir del estadio en busca de refugio. Da la sensación de que Laporta tenía muchas prisa por volver al Camp Nou para evitar más críticas de los socios.
No hay que olvidar que pronto habrá elecciones presidenciales en el Barcelona. Los contratiempos de la reforma le están trayendo muchos problemas a un Laporta que últimamente no gana para disgustos.