El Real Madrid se enfrenta a un serio problema de cara a la temporada que viene, tal y como ha informado Alberto Pereiro en Onda Cero. La RFEF estaría valorando la posibilidad de que la próxima edición de la Supercopa de España no se celebre en el mes de enero, sino en el de febrero.
Esto sería un grave perjuicio no solo para los blancos, sino también para clubes como el FC Barcelona o el Atlético de Madrid, al apretar todavía más el calendario de cara a la recta final de la temporada. En un curso, además, en el que los futbolistas llegarán cansados tras el Mundial y en el caso de los madridistas, más aún tras haber encadenado dos veranos consecutivos con Mundial de Clubes y la Copa del Mundo de naciones.
La Supercopa podría jugarse en febrero
La información publicada por Onda Cero ha cogido al madridismo desprevenido. La Supercopa de España de 2027 podría pasar de celebrarse a primeros de año, en el mes de enero como en la presente temporada, a hacerlo en el mes de febrero. La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el club blanco, que no entiende la postura de la RFEF porque esta decisión perjudicaría los intereses de prácticamente la totalidad de los clubes participantes.

Una decisión que perjudicaría directamente a clubes como el Real Madrid, que en esa época suele estar inmerso en las eliminatorias de la Liga de Campeones. Pero no solo a los blancos, también al Barça o al Atlético de Madrid, que suelen estar en competición europea en esas fechas.
Durante la presente temporada, en la primera semana de febrero el Real Madrid disputará esta dos partidos de Liga, ante el Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu y ante el Valencia en Mestalla, los días 1 y 8 de febrero. Pero lo que viene después es ‘gordo’ en competiciones europeas.
La Champions, crucial para que la RFEF no cambie la fecha de la Supercopa
Los blancos aspiran a estar entre los 8 primeros en la Liga de Campeones, pero en caso de no conseguirlo tendrían que disputar el play off para meterse en octavos de final los días 17/18 y 24/25 de febrero. Este calendario no varía mucho de cara a la temporada que viene, por lo que la Supercopa condensaría muchísimo todo en el mes de febrero.
Teniendo en cuenta, además, que no habría respiro para los futbolistas pensando en las eliminatorias Champions que comienzan en el mes de marzo, apenas unas semanas después del viaje a Arabia Saudí y todo lo que esto conlleva.
Estamos hablando de un problema que la RFEF debe solucionar si realmente está pensando en hacer este cambio, perjudicial para los intereses del club blanco y también de otros equipos españoles que disputan competiciones europeas.