El Real Madrid vive una situación deportiva y económica muy buena. El club lleva una década en lo más alto, habiendo conseguido, como poco, su segundo mejor periodo histórico, sólo superado por la era dorada de los años cincuenta con Santiago Bernabéu y Alfredo Di Stéfano como referencias indiscutibles. Florentino Pérez ha superado al mítico abogado de Almansa, primero en el día a día de los títulos y también por el imperio financiero que ha conseguido construir. Ya en el año 2000, el mandamás de ACS lideró la transformación moderna de la entidad y, ahora, ha pulverizado cualquier tipo de récord.
En la última Asamblea de Socios, la Junta Directiva del Madrid sacó adelante sin oposición las cuentas del pasado ejercicio y el presupuesto para esta campaña, con un resultado totalmente inédito en el balompié: 1.248 millones de euros. Unos ingresos con los que también gana, y de qué manera, el Ministerio de Hacienda. A pesar de que las cuentas no se desglosarán hasta el final de temporada, la aportación del Madrid vía impuestos al Estado ascenderá con total probabilidad a los 400 millones, siendo superior cada año, en sintonía con lo que ocurre desde hace tiempo, con el Gobierno incrementando a niveles históricos la recaudación.
🔝 El Real Madrid es, por tercer año consecutivo, el club de fútbol con mayores ingresos del mundo según Deloitte.
— Real Madrid C.F. (@realmadrid) January 22, 2026
El balance fiscal del Madrid viene derivado por los impuestos y también las cotizaciones. Si ya en 2022 los blancos tuvieron que hacer frente al fisco pagando 351 ‘kilos’, todo hace indicar que, con el encaramiento de la vida debido a la inflación y a la política fiscal al alza del Ejecutivo de Pedro Sánchez, el club sufrirá una importante subida en sus obligaciones con el Estado. Todas estas operaciones de ‘ingeniería contable’ podrían explicar las reticencias de Florentino Pérez a haber hecho grandes fichajes en los últimos años, ya que el club ha optado por contratar a futbolistas que llegan en calidad de agentes libres.
El Madrid y los impuestos
El Madrid, que jurídicamente es una asociación, tributa como una empresa en base al Impuesto de Sociedades (IS), cuyo tipo general es del 25%. Si nos atenemos a que el club presentó un beneficio después de impuestos de 24,3 millones de euros en junio de 2025, el gasto contable por este impuesto para ese ejercicio ronda los 8-10 millones (calculado sobre el beneficio antes de impuestos). A ello habría que añadir todas las operaciones de IVA por la venta de entradas, abonos, ‘merchandising’ y patrocinios.
Por otra parte, los futbolistas de la primera plantilla tributan al tipo máximo del IRPF (45-47% en la Comunidad de Madrid). Por este concepto, el conjunto merengue ingresa en las arcas públicas cerca de 230-250 millones de euros detraídos de las nóminas, con las cotizaciones a cargo del club y del trabajador sumando decenas de millones adicionales.