David Alaba está ante sus últimos meses como futbolista del Real Madrid. El defensor finaliza su contrato al final de la presente temporada y el club no tiene intención de renovarlo en absoluto. Decisión totalmente lógica, debido a que ya supera la barrera de los 30 años y las lesiones le suelen jugar malas pasadas.
Sin embargo, el ‘4’ madridista quiere finalizar su andadura en la casa blanca de la mejor manera posible. Según informa el Diario MARCA, el austríaco no termina de comprender el poco protagonismo que está teniendo en el equipo desde que llegó Álvaro Arbeloa al conjunto blanco. Le habría pedido hasta explicaciones. Tan solo ha disputado unos 31 minutos con él en el banquillo.
La situación en la zaga es defensiva, pero lo cierto es que Alaba debe de tener paciencia e intentar marcharse por todo lo alto. Voces autorizadas de Valdebebas hacen énfasis en que su estado de forma no es el mejor en absoluto y no lo ven para ser un fijo en las alineaciones.

El míster salmantino-aragonés quiere disponer de todos los integrantes de su plantilla y su objetivo es tenerlos al máximo nivel. Pese a ello, el cuerpo técnico prefiere apostar por Dean Huijsen, que es la gran apuesta de la entidad, y Raúl Asencio, que viene realizando grandes actuaciones.
Rüdiger ya está de vuelta
Un aspecto que David Alaba no debe de pasar por alto es que Antonio Rüdiger ya está de vuelta. El alemán, que se encuentra en una situación contractual idéntica a la de su compañero, no jugó ni un minuto en Mestalla. No obstante, se prevé que poco a poco vaya entrando en dinámica.

En este caso, su futuro sí que está en el aire. En la zona noble de Chamartín decidirán entre el mes de marzo y abril, aunque el propio jugador tendrá un papel importante para determinar el final de esta historia.
Militao, cada vez más cerca
A Eder Militao le esperan con los brazos abiertos en la institución. El brasileño sufrió una rotura en el bícepes femoral de su pierna izquierda en el partido de liga ante el Celta. Fue el pasado 7 de diciembre y todo hace indicar que regrese a finales de marzo o principios de abril.

Estas dos circunstancias, indudablemente, perjudican a David Alaba, que no goza de un rol importante en las filas merengues. Aún así, puede ser importante en algún tramo de curso.