Iker Casillas es una de las grandes leyendas del Real Madrid. Un ejemplo de superación, esfuerzo diario y sacrificio. Vino desde abajo, de una familia humilde Móstoles, y acabó siendo el número uno del mundo gracias a sus milagrosas paradas. A sus 44 años, ahora disfruta de un retiro dorado y sigue vinculado al mundo del fútbol y las empresas.
En una entrevista para ‘El lado del mal’, de Chema Alonso, el histórico portero repasó cómo fue su ascenso en el Real Madrid: «Es cierto que el sacrificio era grande, porque teníamos que ir al principio dos veces por semana desde Móstoles a Madrid, y era un viaje largo donde no era la carretera que hay ahora y los medios de transporte eran distintos. El coche en el que íbamos era un mítico Seat 124 rojo«.

‘El Santo’, como apodaron a Casillas, explica que la ayuda de sus padres fue fundamental. Aunque sólo llega 1 de cada 300 niños a la élite, ellos confiaron en él y siguieron llevándole a la Ciudad Deportiva del Real Madrid: «Al principio iba dos días durante el primer año, luego pasé a ir tres días al año siguiente, luego cuatro y así progresivamente. Una vez que me vi con 15 y 16 años con el primer equipo en un par de convocatorias, fue cuando me di cuenta de que todo el esfuerzo y el sacrificio que había hecho mi familia, y en especial mis padres, podía verse recompensado».
Su fichaje por el Real Madrid, un golpe de suerte
El propio Casillas admitió en otra entrevista, esta vez para Bertín Osborne, que fue a hacer las pruebas del Real Madrid por un golpe de suerte. Gracias a un periódico que publicó un anuncio buscando niños nacidos en el año 1981.

«Un día leí un anuncio en un periódico, buscaban chavales del 81 en el Real Madrid. El primer partido que hice fue horrible, fue en el Torneo Social. Después de jugar 6 o 7 partidos, me eligieron en el Madrid y formé parte del Benjamín de fútbol 7″, reconoció.
La nueva vida de Casillas
Tras 725 partidos con el Real Madrid, 3 Champions, 5 Ligas, 2 Copas del Rey, 3 Mundiales, 4 Supercopas de España, 1 Mundial con la Selección y 2 Eurocopas, Casillas disfrutó de sus últimos 4 años de fútbol en el Oporto portugués.
Fue allí cuando tuvo un infarto en el año 2019 y unos meses más tarde, en agosto del 2020, decidió anunciar su retirada. Ahora disfruta con sus hijos Martín y Lucas, mientras que sigue vinculado al mundo del fútbol y realiza algunos proyectos empresariales.