Karlos Arguiñano es uno de los cocineros más reconocidos de España, sobre todo por su faceta televisiva. Sin embargo, también se atreve a hablar de otras cosas que no tienen nada que ver con los fogones. Es el caso del fútbol donde denunció el robo arbitral del Barcelona.
Arguiñano es un reconocido aficionado de la Real Sociedad, y sabe lo que es que le perjudiquen con los culés. Por eso no se cortó ni un pelo a la hora de hablar indignado de lo que había sucedido. Señaló directamente al Barcelona por lo que había sucedido en el campo.
El duro ataque de Karlos Arguiñano al Barcelona
Fue en un partido de Copa en 2014 donde Karlos Arguiñano se mostró muy enfadado con el arbitraje. Mientras estaba cocinando comentó que “esta semana me llevé un rebote con el partido del Barça-Real Sociedad de Copa”. Y pasó a relatar algunos de los errores arbitrales.

“¡Qué penalti no nos pitó el árbitro, por favor! No me acuerdo del nombre del árbitro ni me quiero acordar” seguía diciendo. Era González González el polémico colegiado que perjudicó a los donostiarras. Y que produjo el gran cabreo de Arguiñano por lo que había sucedido durante el encuentro.
Las jugadas polémicas que denunció Karlos Arguiñano
Karlos Arguiñano hizo referencia a varias jugadas y una de ellas la explicó claramente. “Le agarra así dentro del área cuando va chutar, le tira al suelo y que nada, que arriba. ¿Cómo que arriba? Un pito en la boca y vestido de amarillo, ¡vete a Brasil” protestaba el cocinero.

Se refería a un agarrón clarísimo dentro del área de Mascherano a Carlos Vela que hubiera supuesto la expulsión del central argentino. «A los diez segundos, mete gol el Barça. Va Martínez y se dirige al árbitro, amarilla primero, luego roja y para casa. De un penalti que no te pitan a un expulsado» siguió relatando.
Años sospechosos con pagos a Negreira
El partido que denunció Arguiñano está dentro de los años que se produjeron pagos del Barcelona a Negreira. Algo que se está juzgando en estos momentos aunque todavía no hay una sentencia. Pero está claro que ocurrirían cosas extrañas si atendemos a las palabras del cocinero.
«El fútbol es deporte… tengo dudas de que la mafia no esté por ahí también», no dudó en señalar. Un robo del Barcelona que sufrió la Real Sociedad y que quedó sin consecuencias. Es más, en el partido de vuelta el banquillo culé menospreció a los donostiarras con risas de varios jugadores.