Eder Militao es para muchos el mejor central del mundo. El central brasileño, que llegó procedente del Oporto, está haciendo una grandísima carrera en el Real Madrid. Con el paso del tiempo ha ido progresando hasta que se convirtió en un pilar fundamental del club. Eso sí, las dos lesiones de rodilla le han jugado una mala pasada.
La historia de Militao es curiosa, llegando al punto de que no le gustaba al fútbol en su niñez. De hecho, sus aficiones eran montar en bicicleta y la cometa: «No era un gran seguidor del fútbol», aseguraba el zaguero en una entrevista de hace años.
Su padre le inculcó la pasión por el fútbol
Valdo Militao, su padre que fue futbolista profesional en el Corinthians, entre otros equipos, le inculcó la pasión por este deporte. Fue el quien le hizo ver al bueno de Eder la belleza que puede llegar a tener el fútbol y lo cierto es que, visto lo visto, acertó de lleno.

Conviene resaltar que con doce años le apuntó en el Proyecto Camiseta 10, que está dirigido por su amigo Agnello Souza. Valdo, que le veía buenas cualidades, especialmente por su velocidad y la calidad del pase, le llevó a hacer unas pruebas al Sao Paulo. Lo cogieron al tercer intento y desde ese instante empezó una bonita carrera.
Empezó jugando de interior
Un aspecto curioso es que empezó jugando de interior, pero pronto cambió de posición. Su primer entrenador, Geraldo, le puso de mediapunta ofensiva porque tenía un buen disparo a puerta, pero terminó en la demarcación de central.

En un principio, Militao no estaba contento con ese puesto, puesto que prefería tener el balón en lugar de defender. En este aspecto, su padre volvió a ser importante, dado que le convenció de que esa posición era la mejor para él gracias a su velocidad y el poderío aéreo.
El central más caro de la historia del Real Madrid
El protagonista de esta noticia solo estuvo una campaña en el Oporto, pero tuvo un rendimiento impresionante y cuajó actuaciones estelares. Por ello, el Real Madrid optó por desembolsar 50 millones de euros para hacerse con sus servicios en verano del 2019. Este es el fichaje de un defensa más caro en la historia del conjunto blanco.