El Real Madrid no tiene tiempo para descansos. Tras la sufrida victoria en el Bernabéu contra el Rayo Vallecano (2-1), al equipo de Arbeloa le toca seguir sumando de tres en tres para evitar que el Barcelona se aleje con el primer puesto.
Este domingo al mediodía han tomado un avión en la terminal privada del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Con hora de llegada a las 14:00 del mediodía a Valencia, en un trayecto de apenas 1 hora.

Después, se desplazan en autobús hasta el hotel, dónde descansan las horas previas hasta el partido, que se celebra a las 21:00 horas. A las 14:30 del mediodía, con Mbappé y Arbeloa a la cabeza, los jugadores saludan a los aficionados madridistas de la ciudad.
A pesar de que estaba sobre la mesa la opción del AVE o el autobús, para distancias cortas, el Real Madrid prefiere siempre viajar en avión. La misma circunstancia se dio en el partido de Copa del Rey contra el Albacete, en un trayecto de 250 kilómetros.
350 kilómetros entre Madrid y Valencia
Por carretera, viajar de Madrid a Valencia, suele hacerse en casi 4 horas. No es lo mismo tomar un avión que en poco más de 50 minutos te deja en el destino y puedes comer y descansar.
Los blancos, que visten de azul en Mestalla, juegan este domingo en un estadio que tradicionalmente pone las cosas complicadas. Y lo harán sin Vinicius (sancionado), ni Bellingham (lesionado).
Mbappé, el amuleto
Los goles del francés están salvando al Real Madrid. Ya lleva 37 esta temporada -entre todas las competiciones- y es el Pichichi de LaLiga con 22 goles. 7 más que Muriqi, el delantero del Mallorca, que es el segundo clasificado. Por detrás, ya en tercer puesto, aparece el jugador del Barcelona Ferran Torres (12 goles).

El Barcelona suma 58 puntos tras ganar al Mallorca (3-0) en el Camp Nou. Por tanto, el Real Madrid está obligado a sumar los tres puntos contra el Valencia para colocarse con 57, a uno sólo del conjunto azulgrana.
Calendario exigente
El Real Madrid recibirá el próximo sábado en el Bernabéu a la Real Sociedad y el martes ya juega los play-off de la Champions contra el Benfica. Una ronda extra en competición europea tras la debacle de hace unas semanas en Lisboa, que dejó al conjunto blanco fuera del TOP-8.
Llega el momento clave de la temporada. La entidad da una especial importancia a la preparación física y por eso ha vuelto Antonio Pintus. El preparador físico será el encargado de poner a los jugadores a punto para que se encuentren en plenas condiciones en los últimos meses de competición.