Se acaba de realizar el sorteo de los dieciseisavos de final de la Champions League y el Real Madrid se medirá al Benfica en dos partidos que se disputarán en las últimas semanas del mes de febrero. Por culpa de la derrota contra el Benfica en el encuentro de esta semana, el equipo de Álvaro Arbeloa se ha quedado fuera de los 8 clasificados. Es una mala noticia, porque podrían haberse librado de 2 partidos extra.
Confían en pasar a la siguiente ronda, pero el plan principal era estar entre los 8 primeros para no tener partidos de Champions League en febrero y concentrarse exclusivamente en LaLiga y en trabajar táctica y físicamente para mejorar en los próximos encuentros. Pero las cosas no salen como uno quiere, y ahora tocar asumir las consecuencias de los actos.
🆚 Nuestro rival será el @SLBenfica.
⚽ @adidasfootball pic.twitter.com/HCDsz2sXeF— Real Madrid C.F. (@realmadrid) January 30, 2026
Una eliminatoria trampa
El Real Madrid ya ha visto lo que pasa cuando se confía y no muestra intensidad y actitud. Está obligado a ganar y estar presente en los octavos de final de la Champions League para no hacer un ridículo histórico. De ser así, esta temporada sería bastante peor que la anterior, y obligaría al club a tomar decisiones mucho más drásticas.
Además, el Benfica ha demostrado que es capaz de competir contra el Real Madrid si le pone intensidad a su juego y es valiente. José Mourinho prefería enfrentarse a otro equipo, pero no tiene más remedio que verse las caras con el conjunto merengue y regresar al Santiago Bernabéu. Lo hará en la vuelta, porque la ida se disputa en Portugal, donde acaban de vencer por 4-2.