Las lesiones han sido una constante en el Real Madrid en los últimos tiempos, especialmente las lesiones musculares han hecho mucho daño al equipo blanco y los doctores del club han tenido mucho trabajo en la recuperación de los jugadores lesionados. Peio Lapitz, especialista en traumatología de la Policlínica Gipuzkoa, da algunos consejos sobre la forma de proceder a la hora de aplicar frío o calor en la zona lesionada, en función del tipo de lesión y de las circunstancias del futbolista.
«La diferencia entre frío y calor es fundamental, el frío lo utilizamos como antiinflamatorio y analgésico, para bajar la inflamación y disminuir el dolor sobre todo en las primeras 48 horas. Y el calor es un relajante muscular y se utiliza también en la rigidez articular como la artrosis. Para resumir, frío en lesiones agudas y calor en lesiones crónicas«, explica.
Frío, antes de las 48 horas en lesiones agudas
Peio Lapitz deja claro que lo más importante a la hora de aplicar el frío es hacerlo en esas primeras 48 horas: «¿Qué son lesiones agudas? Esguinces, contusiones, tendinitis, básicamente todo tipo de torcedoras. ¿Cuánto tiempo? Es fundamental aplicar el hielo en las primeras 48 horas, lo ideal es cada 2 o 3 horas unos 15 o 20 minutos. Nunca hay que aplicar el hielo directamente sobre la piel, siempre hay que poner un paño o una toalla, algo que aísle la piel del frío para prevenir congelación», argumenta.

El traumatólogo recomienda encarecidamente la aplicación de este tipo de terapias para acortar los tiempos de recuperación: «Acorta mucho el tipo de recuperación de una lesión, porque por un lado primero si aplicamos frío reducimos la inflamación, con lo cuál partimos de una lesión menor entre comillas. El frío reduce el metabolismo de la zona y por lo tanto reduce la inflamación, y el calor en una segunda fase aumenta la vascularización, con lo cuál aporta más sustancias que regeneran los tejidos».
¿Cuándo usar calor y cuándo usar frío en una lesión?
Respecto al calor, está indicado especialmente en contracturas en las que hay tensión muscular: «El calor sobre todo en las contracturas musculares, cuando hay una tensión muscular en alguna zona o en los casos de lesiones o dolor en las articulaciones, sobre todo en la artrosis». Nunca se debe aplicar, en cambio, en hematomas recientes: «El calor no se debe aplicar en caso de hemorragias o hematomas recientes porque produce una vasodilatación que lo aumentaría, pero ahí sí que está indicado el frío».
De este modo, por ejemplo en lesiones musculares está indicado el calor para acabar con la tensión y la rigidez, mientras que cuando hay un golpe o un esguince, lo ideal es aplicar frío para favorecer una recuperación más rápida.
Así, el frío suele estar indicado muchas más veces que el calor en las lesiones que se producen en el mundo del fútbol, aunque también hay casos en los que el calor puede ser un buen aliado para los futbolistas del Real Madrid.