La primera mitad del Benfica – Real Madrid ha tenido poco o nada que ver con el encuentro de la fase liga en el que los blancos perdieron por 4-2 ante los de Mourinho. El equipo blanco llegaba a Lisboa con la obligación de hacer un buen partido después de la debacle del último encuentro que enfrentó a ambos equipos, y con el objetivo de sacar un buen resultado de cara al partido de vuelta en el estadio Santiago Bernabéu. Por ahora, reina el empate sin goles en el marcador pero con una sensación muy distinta.
De momento, los primeros 45 minutos no permiten sacar conclusiones de cara a la clasificación pero sí aclaran una cosa: Arbeloa aprendió la lección y los jugadores también. El conjunto madridista ha cometido muchos menos errores que en aquel encuentro, ha trabajado mejor como colectivo y no ha concedido ni la mitad de ocasiones que entonces. Eso sí, ha faltado un poco más de amenaza ofensiva, al menos hasta los minutos finales del primer acto.
El Real Madrid, sin demasiado peligro durante 38 minutos y luego un arreón final
Pese a la vuelta de Mbappé, el conjunto madridista no ha generado demasiado peligro en ataque hasta los 5 últimos minutos de la primera mitad, momento en el que se ha volcado contra la portería de Trubin. Hasta ese momento, Vinicius lo ha intentado por la izquierda sin éxito, Kylian ha lanzado un par de disparos desde fuera del área que se han marchado desviados y Arda Güler ha tratado de filtrar algún pase. Pero sin generar muchas ocasiones claras que permitieran el 0-1.

A partir de los 38 minutos de juego han empezado a llegar las oportunidades para los blancos, primero con un pase de la muerte de Alexander-Arnold desde la banda derecha que no alcanzó a rematar Mbappé. El francés también disparó arriba en una gran jugada colectiva, tras la dejada de Vinicius con el tacón, y se topó con Trubin en una tercera oportunidad muy clara para los blancos.
Arda Güler también tuvo otra en esos instantes finales, obligando a Trubin a hacer una parada antológica. Por su parte, Courtois salvó también con una gran parada un disparo del Benfica desde fuera del área, obra de Aursnes, mediada la primera mitad.
Mourinho se va al descanso mucho más preocupado que Arbeloa
En definitiva, el arreón final del Real Madrid ha generado la sensación de que el equipo blanco merece más en Lisboa, si bien es cierto que durante gran parte de la primera mitad ha reinado la igualdad y, de hecho, el Benfica incomodó durante los primeros 10 minutos.
Queda por delante toda la segunda parte para tratar de abrir la lata y los últimos minutos previos al descanso invitan al optimismo. Mourinho se ha ido a vestuarios con mucha más preocupación que Arbeloa, que tendrá que hacer ajustes pero tiene la seguridad de que sus futbolistas parecen otros respecto al encuentro de hace solo 20 días.