Rodrygo Goes fue expulsado por doble amarilla en el partido de Champions frente al Benfica. El futbolista brasileño perdió los papeles con Davide Massa y se fue antes de tiempo a los vestuarios. Fue otra de las malas noticias para el Real Madrid, debido a que se perderá la ida de los playoff.
Prácticamente 24 horas después, Rodrygo se ha disculpado ante el madridismo con un post en X, red social que antiguamente se conocía como Twitter. Resalta que perdió las formas fruto de la desesperación y quiere dejar claro que esa no es su manera de hacer las cosas. Nunca había sido expulsado con la elástica madridista.
Ayer me dejé llevar por el momento al reclamar las pérdidas de tiempo. No es mi forma de hacer. Nunca había sido expulsado jugando con el Real Madrid y soy consciente de las consecuencias. Pido perdón a la afición, al club, a mis compañeros y al entrenador. Seguiremos unidos y…
— Rodrygo Goes (@RodrygoGoes) January 29, 2026
Así pues, Álvaro Arbeloa pierde un efectivo importante de cara a esa eliminatoria, que será ante el Benfica o contra el Bodo Glimt. Mañana será el sorteo y se podrá conocer al rival que tendrá el Real Madrid tras la dura derrota en la última jornada de la Fase Liga de la Champions.
A Rodrygo se le pide mucho más
Más allá de esta expulsión, el partido de Rodrygo Goes no fue nada bueno en absoluto. Al brasileño hay que pedirle mucho más de lo que está aportando en la presente campaña. No está siendo nada regular y en la entidad esperan y desean que dé un paso al frente más pronto que tarde.

Hay voces que empiezan a dudar del rendimiento de este futbolista y podría ser una de las ventas del próximo verano. Ya estuvo en el mercado hace unos meses, pero no llegó una oferta que satisfaciera las necesidades de la institución madridista.
La afición está muy enfadada
La masa social del Real Madrid está enfadada por la imagen que dio su equipo en el Estadio Da Luz. No es la primera vez que los futbolistas no están a la altura de las circunstancias y por ello se prevé que el domingo vuelva a haber otra gran pitada en el Bernabéu. La paciencia de la gente se está acabando y con razón.