Empuriabrava, en Girona, es uno de los pueblos más tranquilos de Cataluña y uno de los lugares turísticos más pintorescos. Todavía se puede pasear por allí sin tener que enfrentarse a grandes multitudes, todavía es posible disfrutar de sus canales, por los que la comparan con Venecia o Ámsterdam, sin la masificación de estos otros destinos. Estamos ante una ciudad donde los canales predominan, pero donde también se puede disfrutar de playas inolvidables y una extensa oferta de actividades para toda la familia.
Qué es Empuriabrava y dónde está
La localidad de Empuriabrava es uno de los secretos más escondidos de la Costa Brava. Ubicada en la provincia de Girona, Empuriabrava pertenece a Castelló d’Empúries, en la comarca del Alto Ampurdán. Estamos hablando de la marina residencial más grande de Europa, un lugar donde predominan los barcos y más concretamente yates o pequeñas embarcaciones para salir al mar desde el puerto deportivo residencial más grande del viejo continente. Una especie de mini Ámsterdam ubicado en Cataluña.
A pesar de estar ubicado en la Costa Brava, sus playas no están en el punto de mira de los turistas. Los visitantes hablan especialmente de sus canales, ya que estamos hablando de un pueblo canal que se encuentra completamente rodeado de agua. Con menos de 50 años de historia y apenas 8.000 habitantes, Empuriabrava cuenta con más de 25 millas navegables y con más de 5.000 amarres. Se construyó sobre antiguas marismas para ofrecer acceso directo a las viviendas por vía marítima.
Qué ver y qué hacer en Empuriabrava
Los canales navegables de Empuriabrava son sin lugar a duda uno de sus grandes atractivos turísticos. Una red de canales entre las que se pueden observar casas blancas bajo el sol catalán, muchas de ellas con embarcaciones atracadas en la misma puerta. Todos aquellos que acuden de visita y que no cuentan con embarcación, pueden alquilarla sin necesidad de licencia. Pero pasear en barca no es lo único que puedes hacer allí.

Además, la localidad catalana ofrece una gran vida social a sus visitantes y habitantes: bares con terrazas frente al canal, mercadillos, heladerías artesanales e incluso pequeños conciertos en las tardes de verano. Y, por supuesto, actividades acuáticas como paddle surf, kayak, windsurf, buceo o alquiler de bicicletas.
Las playas de Empuriabrava
Y es que, más allá de los canales, otro de los atractivos de la zona, tratándose de la Costa Brava, no podría ser más que la playa. Empuriabrava cuenta con una playa de arena fina que se extiende en paralelo al paseo marítimo y que resulta el escenario ideal para familias con niños, amigos o parejas que buscan la calma frente al mar. Allí pueden alquilar tumbonas y tomar un cóctel ante las tranquilas aguas o disfrutar de las tapas y paellas de los restaurantes autóctonos.
Cómo llegar y qué ver cerca de Empuriabrava
Para llegar a Empuriabrava no hay más que coger la autopista AP-7 en dirección norte, desde Barcelona, hasta la salida 4 (Figueres Sud / Roses). Desde allí, una carretera nacional (C-260) lleva en dirección a Roses y, a unos 10 kilómetros, encontramos el desvío señalizado. También se puede ir por la N-II, una ruta más lenta pero que permite unas preciosas vistas al mar. La diferencia es de unos 15 minutos, 1 hora y 45 minutos por la C-260 y 2 horas por la N-II.
Si quieres visitar el lugar, tampoco olvides disfrutar de los Aiguamolls de l’Empordá, situados a muy poca distancia y que ofrecen rutas a pie o en bicicleta entre las lagunas, marismas y observatorios de aves. Una zona protegida en la que la mezcla de la modernidad de los canales con el paisaje dan a la visita un toque aún más especial.