Fede Valverde ha jugado prácticamente todos los partidos de lateral derecho con Álvaro Arbeloa. Solamente en uno lo comenzó jugando de centrocampista, pero en el resto, el técnico español ha preferido colocarle en el lateral, porque todavía no ve preparado a Dani Carvajal, y eso que ya lleva varias semanas disponible. El entrenador prefiere ir paso a paso hasta tenerle en su mejor nivel de forma.
Igual que Fede se enfadó con Xabi por considerarse intocable como centrocampista, ahora con Arbeloa tiene que aceptar que lo de ser lateral puede ser algo más que circunstancial, y ya no pone pegas ni se queja. Asume ese cambio de rol, siendo algo que no hizo meses atrás, o al menos no desde el principio. Por mucho que diga, su relación con Alonso no era buena.
🎙️Abelardo
«Para mí Valverde es el mejor centrocampista del Real Madrid»
🎙️Ortego
«En una cantera como la del Real Madrid tiene que haber un lateral derecho que pueda jugar partidos con el primer equipo» pic.twitter.com/F8I48e7wKn— Radioestadio Noche (@RadioestadioN) February 4, 2026
El equipo está unido
Ahora mismo, los jugadores están con Álvaro Arbeloa. Saben que él no es responsable del mal momento por el que está pasando el equipo y tienen muy en cuenta que es su primera experiencia profesional. Por eso mismo, están intentando ayudarle lo máximo posible, poniendo de su parte. También, hay que tener en cuenta que el entrenador entró en el vestuario con la voluntad plena de comprender a los jugadores y generar vínculos con ellos. De alguna manera, se podría decir que está intentando el camino inverso al que tuvo Xabi.

Obligado a ganar
Pero por muy buena relación que haya y por mucho que los jugadores estén cómodos, el equipo está obligado a competir y a ganar. Si no gana la Liga o la Champions League, Álvaro Arbeloa no se seguirá sentando en el banquillo. Es algo que sabe, porque conoce muy bien al Real Madrid después de tantos años en el club. Siente el respaldo y el cariño del club, pero es consciente de que su continuidad está condicionada por los éxitos., como le ocurre prácticamente a todos los entrenadores del club blanco.
Por ahora, el equipo ha caído en la Copa del Rey y está obligado a jugar los dieciseisavos de final de la Champions League. Por lo tanto, todo apunta a que va a ser un año bastante complicado, a pesar de que todvía hay posibilidades de levantar la Liga y la Copa de Europa.