El Real Madrid vuelve a ser líder de LaLiga. 55 días han pasado desde que el conjunto blanco cedió el primer puesto tras la fatídica racha de empates y derrotas de noviembre. Aquella que dejó contra las cuerdas a Xabi Alonso y que, meses después, le costaría el puesto. El escenario ha cambiado -empezando por el banquillo-, pero hay cosas que no fallan. Como Mbappé. Un doblete del francés (quién si no), bastó a los de Álvaro Arbeloa para derrotar a un combativo Villarreal.
Los 3 puntos de este sábado no son moco de pavo. Puede decirse que es una de esas victorias de campeonato. De las que te acuerdas cuando ganas LaLiga. Después de Real Madrid y Barça, el Villarreal es el tercero de España. Practica un gran fútbol. Alegre y vertical. Marcelino, su entrenador, tiene un talento incuestionable y es capaz de sacar el máximo rendimiento de su plantilla.

A diferencia de otros días, se vio a un Real Madrid más sólido en defensa. Arbeloa insiste cada día sobre este asunto en Valdebebas. No se puede conceder tanto atrás. La idea es que Courtois no tenga que aparecer tanto. El 90% de los partidos de LaLiga se pueden sacar con el talento individual de Mbappé, Vinicius o Bellingham. Pero las noches en las que toca sacar las castañas del fuego, como en La Cerámica, es necesario un compromiso colectivo mayor.
Mbappé y Vinicius, decisivos
Vini sigue sin ser el de hace año y medio, cuando le arrebataron injustamente el Balón de Oro, pero es cierto que ha dado un paso al frente. Ya contra el Barça en la Supercopa cuajó un gran partido y también el pasado miércoles ante el Mónaco en la Champions. Siguió en esta línea frente al Villarreal, siendo protagonista, aunque los goles acabarían llevando la firma de Mbappé.

Kylian si que no falla. 21 goles en 21 partidos de Liga. 39 goles y 7 asistencias en 32 encuentros esta temporada (2025-26). Tira del carro y la pelota nunca le quema. Es cuestión de tiempo que su rendimiento individual se traduzca en éxitos colectivos. Ganó el Mundial con 18 años, pero le esperan Champions y Balones de Oro con el Real Madrid. Sin discusión.
A pensar en la Copa de Europa
El próximo partido del Real Madrid será el miércoles en Lisboa contra el Benfica de Mourinho. Cita en la que hay mucho en juego. Una victoria supondría clasificarse en el TOP-8 de la Champions. Lo que te garantiza varios millones más en el reparto de la UEFA y ventajas competitivas (descanso, jugar el partido de vuelta de octavos en casa y contra un rival a priori ‘menor’).
La etapa de Xabi Alonso ya es historia y toca competir hasta el último día bajo las órdenes de Arbeloa. Queda mucho, sí, pero el mensaje tras ganar al Villarreal (0-2) es claro. El campeón ha vuelto al sitio que nunca debió abandonar. Veremos lo que hace el Barça contra el Oviedo. Esta noche, al menos, que nadie nos despierte. Somos líderes.